El Ayuntamiento de Villena ha puesto en marcha una comisión de investigación sobre el robo del Tesoro de la ciudad y ha citado para los días 7, 14 y 21 de octubre a 17 comparecientes, entre responsables políticos, técnicos y mandos policiales, con el objetivo de aclarar cómo se produjo el asalto y qué falló en la seguridad del museo.
El portavoz del equipo de gobierno de izquierdas y concejal de Patrimonio, el socialista Javier Martínez, ha explicado que esta comisión de pleno pretende arrojar luz sobre el robo de varias piezas de unos 3.000 años de antigüedad, sustraídas en la madrugada del 27 de septiembre del Museo Arqueológico de Villena (Muvi), donde se exhibía uno de los mayores conjuntos de oro de la Edad de Bronce en Europa.
Según Martínez, la comisión nace bajo la premisa de que el golpe ‘ha sido cuestión de un atropello por parte de delincuentes y no de un factor negligente’. El objetivo, ha añadido, es ‘en aras a la transparencia, unificar toda la documentación sobre el golpe para ponerla a disposición de la ciudadanía’. Ha recordado además que hechos similares se han repetido en otros centros recientemente, como en el Museo Arqueológico de Badajoz y en el Museo de Albacete.
Entre los citados figuran la consellera de Cultura, Carmen Ortí, y la que fue directora general del área cuando se abrió el museo, Pilar Tébar. También se ha pedido la comparecencia de la actual secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso Rodríguez, del alcalde de Villena, Fulgencio Celdrán, y de la directora del Muvi.
La lista se completa con los jefes de la Policía Autonómica y de la Policía Local, los directores de las obras del centro expositivo y representantes de la empresa que instaló el sistema de seguridad. Además, se ha llamado al director del Museo Arqueológico Provincial (Marq), al responsable de la red de museos autonómica y a los concejales de Obras, Cultura, Hacienda y Policía del consistorio.
De los 17 comparecientes, únicamente los trabajadores municipales están obligados legalmente a acudir. El resto lo hará de forma voluntaria, aunque el Ayuntamiento confía en contar con todos para reconstruir de forma detallada la secuencia del robo y las decisiones previas sobre seguridad.
Documentación y seguros bajo revisión
La comisión de pleno, de la que aún se desconoce si será a puerta abierta o cerrada, ha solicitado ya diversa documentación. Entre esos papeles figuran los informes sobre el traslado del Tesoro por parte de la Generalitat, el proyecto de obra y de musealización del Muvi, las facturas de seguridad y las pólizas de seguro vinculadas a las instalaciones.
Martínez ha detallado que el Muvi cuenta con una póliza que cubre continente y contenido, pero ha precisado que el Tesoro de oro robado no está incluido porque es de titularidad estatal. Una de las cuestiones previstas en la comisión será conocer el valor tasado de las piezas sustraídas, una información que hasta ahora no se ha hecho pública de forma precisa.
El concejal ha reconocido que existen informes autonómicos de seguridad que proponían mejoras en el museo. Ha indicado que uno de esos documentos no se llegó a incorporar a ningún expediente administrativo formal y que solo se utilizó como ‘hoja de ruta’ para introducir refuerzos después de la inauguración del Muvi.
Entre esos refuerzos, según ha enumerado, se han añadido pulsadores de alarma, una segunda línea telefónica, sensores sísmicos y un protocolo específico de custodia y apertura de llaves, ante la ausencia de un vigilante de seguridad presencial.
Martínez ha recordado que Villena ha pedido en varias ocasiones a la Generalitat que incluya en los presupuestos autonómicos una partida para contratar un vigilante armado las 24 horas del día. El coste estimado ronda los 300.000 euros anuales, una cifra que el Ayuntamiento considera ‘inviable’ para las cuentas de una ciudad de su tamaño.
Investigación policial en marcha
Aunque no han trascendido los pormenores de la investigación, el subdelegado del Gobierno, Manuel Pineda, ha trasladado al consistorio que la Guardia Civil ‘sigue volcada’ en las pesquisas. Según ha contado Martínez, Villena ‘respeta y confía’ en que las evidencias recogidas permitan avances y ‘que cualquier día nos llamen con la mejor de las noticias porque la investigación haya dado sus frutos’.
El portavoz municipal ha admitido que el robo ‘es un suceso que difícilmente se podrá olvidar’ en Villena y ha descrito lo ocurrido como un ‘golpe al corazón’ de la ciudad. Ha subrayado que el impacto emocional supera incluso otros episodios recientes muy duros, como la dana de 2019, el temporal Filomena o la pandemia de la Covid-19.
Martínez ha explicado que el Tesoro de Villena forma parte del ‘valor identitario’ del municipio y que la sustracción supone un ‘mazazo anímico difícil de superar’. Sin embargo, ha insistido en que las autoridades y la sociedad local trabajan ya para ‘levantarnos, reponernos y reabrir el museo mirando al futuro’.
Reapertura del Muvi y debate sobre las réplicas
El Muvi permanece cerrado desde el robo, pero el Ayuntamiento prevé que su reapertura sea ‘cuestión de semanas’. La intención es volver a abrir las puertas a lo largo de octubre o principios de noviembre, una vez se ajusten los detalles de seguridad y de la nueva propuesta expositiva.
Martínez ha avanzado que se exhibirán las réplicas de las piezas robadas, aunque todavía no está claro si estará todo preparado desde el primer día. Ha explicado que existe una réplica del Tesoro de Villena realizada en la década de 1980, pero se está valorando si ese duplicado, hecho con técnicas más rudimentarias que las actuales, puede mejorarse antes de mostrarse al público.
El objetivo, ha insistido, es ofrecer una exposición ‘digna y a la altura’ de la relevancia histórica y simbólica del conjunto, incluso si las piezas originales siguen desaparecidas.
Respecto al llamado Tesorillo de Villena, una colección de 35 piezas que suman unos 150 gramos de oro y que no han sido sustraídas, Martínez ha señalado que siguen custodiadas en la ciudad. Se ha abierto, no obstante, un debate sobre si conviene exhibir los originales en el Muvi o mantenerlos en un entorno aún más protegido.
‘Lo que hace dos años entendíamos que era seguro para un museo ahora parece que no lo es tanto; hay otro tipo de escenario’, ha razonado el portavoz, que ha reconocido que la ciudad se enfrenta ahora al reto de combinar la máxima protección con el derecho de la ciudadanía a conocer y disfrutar de su patrimonio arqueológico.



