Cómo celebrar el Harry Potter Book Day en casa

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Del Sombrero Seleccionador a una clase de pociones, el 8 de octubre ofrece una excusa para convertir una tarde cualquiera en una pequeña jornada de Hogwarts

No hace falta una gran fiesta ni llenar una habitación de decorados para celebrar el Harry Potter Book Day. La jornada está pensada precisamente para que cualquier lector pueda participar, ya sea desde un colegio, una biblioteca, una librería o simplemente desde casa.

La edición de 2026 se celebra el jueves 8 de octubre y tiene como tema “Spells and Potions”, por lo que hechizos y pociones pueden convertirse en el hilo conductor de las actividades. Bloomsbury ofrece además un kit descargable gratuito con ideas de decoración, disfraces, juegos y otras propuestas.

Estas son siete maneras sencillas de organizar una jornada temática sin necesidad de convertir la casa entera en Hogwarts.

Empezar con una ceremonia de selección

Gryffindor, Slytherin, Ravenclaw o Hufflepuff. La elección de una casa es uno de los elementos más reconocibles de Hogwarts y también una forma sencilla de comenzar cualquier celebración.

Si participan varias personas, se pueden preparar tarjetas con los nombres de las cuatro casas y repartirlas al azar. Otra posibilidad es utilizar alguna de las experiencias oficiales disponibles para descubrir a qué casa pertenecería cada participante. La web oficial de Harry Potter mantiene, entre otras actividades, una ceremonia de selección para los seguidores.

A partir de ahí pueden organizarse equipos y repartir puntos durante el resto de juegos de la jornada.

Organizar una clase de hechizos

La temática oficial de 2026 lo pone fácil. Cada participante puede elegir varios hechizos de los libros e intentar recordar para qué sirve cada uno.

Una opción consiste en preparar tarjetas: en unas se escribe el nombre del encantamiento y en otras su efecto. El reto es formar correctamente las parejas. También puede hacerse al contrario, describiendo una situación y preguntando qué hechizo sería el adecuado.

No hace falta convertir la actividad en un examen para expertos. Precisamente puede funcionar mejor mezclando fórmulas muy conocidas con otras menos evidentes para que puedan jugar tanto los grandes aficionados como quienes conocen solo una parte de la saga.

Preparar un pequeño laboratorio de pociones

La segunda mitad del tema de este Harry Potter Book Day permite trasladar los calderos a la cocina, siempre desde el terreno del juego.

Zumos, refrescos, frutas, hielo y colorantes alimentarios pueden utilizarse para crear bebidas con nombres inventados. Cada participante puede elaborar su propia “poción”, escribir los ingredientes en una etiqueta y decidir qué supuesto efecto mágico tendría.

En actividades con niños, conviene utilizar exclusivamente ingredientes alimentarios conocidos y mantener cualquier producto de limpieza, medicamento o sustancia no comestible completamente fuera del juego.

Hacer un concurso sobre los libros

Una ronda de preguntas es probablemente una de las actividades más fáciles de preparar. Puede dividirse en categorías para evitar que todo dependa de recordar detalles especialmente difíciles.

Personajes, profesores, criaturas, lugares, objetos mágicos, hechizos o pociones permiten organizar varias rondas. Incluso puede añadirse una final en la que haya que reconocer un personaje únicamente a partir de tres pistas.

La web oficial de Harry Potter mantiene numerosos cuestionarios y actividades que pueden servir como inspiración para montar una competición propia.

Elegir un capítulo y volver a leerlo juntos

El origen del Harry Potter Book Day está en los libros, por lo que una celebración no necesita muchos más elementos que abrir uno de ellos.

Cada participante puede escoger su capítulo favorito y explicar por qué lo ha elegido. Si el grupo es grande, puede seleccionarse uno mediante votación y realizar una lectura compartida de fragmentos breves, siempre utilizando ejemplares propios y respetando los límites de reproducción del texto.

Otra posibilidad es iniciar desde ese día una relectura de la saga y marcar un calendario para avanzar durante las siguientes semanas.

Montar una búsqueda de objetos mágicos

Una casa puede convertirse durante una hora en una improvisada búsqueda del tesoro. Basta con esconder varios objetos y preparar pistas relacionadas con el universo de Hogwarts.

No es necesario comprar accesorios oficiales. Una llave vieja puede convertirse en una llave encantada, una botella vacía en un recipiente para pociones y un sobre cerrado en un mensaje llegado por lechuza.

La gracia está en construir una pequeña historia y enlazar las pistas hasta llegar a un premio final, que puede ser simplemente elegir la película, el juego o el libro con el que terminar la tarde.

Terminar con una cena inspirada en Hogwarts

Después de juegos, hechizos y pociones llega el momento de sentarse a la mesa. Aquí también puede funcionar mejor la imaginación que intentar reproducir exactamente recetas de la saga.

Una cena normal puede transformarse únicamente cambiando los nombres de los platos en un pequeño menú impreso. Una crema de calabaza, unas tartas pequeñas, dulces, zumos o chocolate caliente permiten crear ambiente sin complicar demasiado la cocina.

El Harry Potter Book Day no exige grandes preparativos. De hecho, Bloomsbury insiste en que puede celebrarlo cualquiera y que el material oficial sirve simplemente como punto de partida para crear actividades propias.

El 8 de octubre puede ser, por tanto, tan sencillo como desempolvar un ejemplar, reunir a algunos amigos y comprobar quién sigue recordando mejor los secretos de Hogwarts.