Tres servicios de la Línea 24 quedan sin prestar por averías en la flota de La Alcoyana

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El Comité de Empresa denuncia que hay 11 autobuses averiados y reclama a la Conselleria que fiscalice el contrato de emergencia y las condiciones de mantenimiento de la flota

Tres servicios de la Línea 24 de La Alcoyana no se han podido prestar este lunes a primera hora de la mañana por la falta de autobuses operativos y de vehículos de sustitución, según denuncia el Comité de Empresa de Automóviles La Alcoyana.

La representación de los trabajadores asegura que a las 7:30 horas había 11 autobuses averiados. La incidencia coincide además con la entrada en vigor de los horarios de invierno, que contemplan un incremento de expediciones y, por tanto, una mayor necesidad de vehículos.

El Comité sostiene que la situación evidencia «el fracaso de la planificación de mantenimiento» y considera que la empresa no dispone de suficientes autobuses de reserva para cubrir las bajas que se producen en la flota.

Durante agosto, según los datos recopilados por el propio Comité a través de la plantilla, se registraron alrededor de 200 averías. Los representantes de los trabajadores advierten de que «esta cifra no representa una incidencia aislada» y aseguran que refleja «una situación continuada de deterioro de la flota», con inmovilizaciones, retrasos, cambios de vehículo y expediciones afectadas durante los últimos meses.

Autobuses sin aire acondicionado

El Comité denuncia además que algunos autobuses están circulando con el sistema de aire acondicionado averiado para poder mantener el servicio pese a la falta de vehículos disponibles.

La representación laboral considera «inaceptable» esta situación ante las elevadas temperaturas y subraya que la climatización afecta tanto a las condiciones de los viajeros como a las de los conductores.

Según defiende el Comité, «el aire acondicionado no es un elemento accesorio ni un lujo» y recurrir a vehículos sin climatización para cubrir las expediciones supone trasladar las consecuencias de las averías a usuarios y trabajadores.

Los representantes de la plantilla reclaman conocer el motivo por el que permanecen averiados 11 autobuses, desde cuándo están inmovilizados, qué reparación requiere cada uno y cuándo está prevista su vuelta al servicio.

También piden explicaciones sobre el funcionamiento del taller. En concreto, quieren conocer si dispone de suficiente personal, turnos y medios para afrontar las reparaciones urgentes, así como si existen problemas de suministro de repuestos.

Fiscalización del contrato de emergencia

El Comité de Empresa reclama a la Conselleria competente una fiscalización «inmediata, exhaustiva y pública» del contrato de emergencia y de su grado de cumplimiento.

La representación laboral considera que la Administración debe comprobar que los recursos públicos destinados al servicio se traducen en una flota operativa, un mantenimiento adecuado y suficientes vehículos de reserva. «No basta con pagar un contrato: hay que vigilar que se cumpla», señala el Comité, que pide verificar cuántos autobuses están realmente disponibles, cuántos permanecen averiados y cuánto tiempo llevan fuera de circulación.

Entre sus reivindicaciones figura también recibir una relación actualizada de los 11 vehículos averiados, con la fecha de inmovilización, la avería que presentan, el estado de la reparación y la previsión de regreso al servicio. El Comité exige además la reparación urgente de los autobuses fuera de circulación, suficientes vehículos de sustitución y un plan concreto y calendarizado para renovar la flota.

También reclama que no circulen autobuses sin aire acondicionado mientras persistan las temperaturas elevadas, salvo situaciones excepcionales y debidamente justificadas, y que los usuarios reciban información cuando se produzcan supresiones, retrasos o modificaciones.

La representación de los trabajadores advierte de que los problemas pueden agravarse con los horarios de invierno si no aumenta la disponibilidad de vehículos. «El transporte público se financia con dinero público. Por ello, la empresa debe responder, la Conselleria debe controlar y el servicio debe prestarse con todos los medios comprometidos», concluye.