Xixona ha planteado ampliar de uno a hasta seis meses al año el pastoreo controlado con rebaños de ovejas en los montes públicos, con el objetivo de mantener limpios caminos y cortafuegos y reducir así el riesgo de incendios forestales.
El concejal de Medio Ambiente, Cristian Sirvent, ha explicado que el Ayuntamiento quiere extender esta práctica entre el otoño y mayo. Actualmente solo se aplica durante un mes al año. El consistorio considera que esta técnica ha dado buenos resultados y ha demostrado ser, en palabras del edil, una medida ‘eficaz’ y ‘respetuosa con el entorno’.
Según Sirvent, el ganado reduce de forma natural la vegetación seca y las malezas que podrían actuar como combustible en caso de incendio. Cada oveja adulta puede llegar a consumir hasta 3 kilos de materia seca al día, lo que supone una limpieza constante del sotobosque en las zonas de paso.
Xixona cuenta con alrededor de un 75 por ciento de su término cubierto por masa forestal. En este contexto, el municipio ha apostado desde 2013 por contratar rebaños como sistema de mantenimiento forestal y herramienta de prevención de fuegos. Esta decisión se ha tomado, además, en un escenario de recortes autonómicos en materia de gestión forestal.
El responsable de Medio Ambiente ha recordado que se trata de una práctica tradicional en el territorio. El pastoreo se realiza con rebaños de entre 30 y 50 ovejas, siempre bajo el control de un pastor profesional. Esta presencia continuada en el monte permite actuar de forma progresiva sobre amplias superficies a lo largo de la temporada.
El papel del pastor
Sirvent ha subrayado que el papel del pastor resulta clave para el éxito de la medida. No solo se encarga de criar y manejar el ganado. También actúa como gestor del territorio, guía al rebaño por las zonas adecuadas y contribuye a mantener operativos cortafuegos, pastizales y caminos.
El concejal ha destacado que esta labor humana permite dirigir al ganado hacia áreas con mayor carga de combustible. Así se refuerzan las franjas de protección alrededor de infraestructuras y se mejora el acceso para los servicios de extinción en caso de emergencia.
Hasta ahora, este pastoreo se ha desarrollado en varias zonas del norte del término municipal que figuran en el catálogo de montes públicos. Entre ellas, unas 5 hectáreas a lo largo de la vía pecuaria Cordel de los Carrascales. También el entorno del refugio Esbarzerets y la Serra Quarter, en el límite con Ibi.
Además, se ha actuado en otras diez hectáreas situadas entre Vivens y Arcaid. En esta área, el trabajo se ha centrado en fajas alrededor de caminos y cortafuegos. El objetivo ha sido mantener despejadas estas líneas estratégicas y frenar la continuidad del combustible vegetal.
Para Sirvent, los beneficios del pastoreo controlado van más allá de la limpieza del monte. Los desplazamientos de los rebaños favorecen la dispersión de semillas, lo que enriquece la biodiversidad local. Al mismo tiempo, el estiércol mejora la fertilidad del suelo y contribuye a la regeneración de la cubierta vegetal.
El edil ha señalado que la medida cuenta con el respaldo de la alcaldesa, Isabel López Galera. Forma parte del plan de prevención de incendios forestales del municipio, que se ha actualizado recientemente para adaptarse a las nuevas condiciones climáticas y a la carga de combustible en los montes.
‘Con cinco o seis meses de ovejas sobre el terreno, los montes estarían más limpios y habría menos posibilidad de incendios’, ha afirmado Sirvent. El concejal ha insistido además en que el pastoreo controlado ‘no es una medida complementaria sino tan eficaz o más que las máquinas desbrozadoras’.
El Ayuntamiento de Xixona estudia ahora cómo articular la ampliación del servicio durante varios meses al año. Esta planificación deberá coordinar la disponibilidad de los rebaños, las necesidades de cada zona forestal y los recursos municipales, con la intención de consolidar el pastoreo como una pieza central de la gestión del monte.



