La Generalitat está incorporando herramientas de inteligencia artificial, biomarcadores digitales, realidad virtual y humanos digitales para mejorar la respuesta frente a las adicciones. La Conselleria de Sanidad trabaja en esta línea con el Instituto HumanTech de la Universitat Politècnica de València para reforzar la detección precoz, apoyar la toma de decisiones clínicas y desarrollar nuevas alternativas terapéuticas.
La estrategia se enmarca en el balance presentado por el director general de Salud Mental y Adicciones, Bartolomé Pérez Gálvez, con motivo del Día Internacional contra el Abuso y el Tráfico Ilícito de Drogas. Sanidad defiende que las adicciones exigen nuevas respuestas porque combinan consumos tradicionales con riesgos emergentes.
«Las adicciones no son una realidad estática. Algunas permanecen desde hace décadas, otras surgen impulsadas por los cambios sociales y tecnológicos», ha afirmado Pérez Gálvez. El director general ha situado la prevención, la atención temprana y la innovación como los tres ejes de las nuevas actuaciones en salud mental y adicciones.
El alcohol, la cocaína y el cannabis concentran los tratamientos
La actividad asistencial refleja el peso de los consumos más consolidados. Las 39 Unidades de Conductas Adictivas de la Conselleria de Sanidad atendieron en 2025 a 39.418 personas y realizaron 454.018 consultas en la Comunitat Valenciana.
El alcohol continúa como la sustancia que genera más tratamientos, con el 38 % de los casos. Le siguen la cocaína, con el 24 %, y el cannabis, con el 14 %. Por sexos, la atención mantiene una proporción de tres hombres por cada mujer.
Pérez Gálvez ha destacado que «los datos asistenciales muestran que los desafíos tradicionales siguen muy presentes». No obstante, también ha advertido de la aparición de retos que afectan especialmente a la población joven, como el juego problemático y el uso inadecuado de las nuevas tecnologías.
La Generalitat busca anticiparse a esas conductas mediante programas de prevención en los espacios donde aparecen los primeros factores de riesgo. El objetivo es intervenir antes de que una conducta derive en una adicción.
Más prevención en aulas y municipios
Durante el curso escolar que acaba de finalizar, 227.000 alumnos y alumnas han participado en el programa de bienestar emocional y prevención desarrollado por Sanidad y Educación. La iniciativa ha alcanzado al 55 % del alumnado de los niveles educativos a los que va dirigida y se ha implantado en 942 centros educativos.
El despliegue ha contado con 87 Unidades de Prevención Comunitaria de ayuntamientos y mancomunidades financiadas por Sanidad. También han participado 23 Unidades de Detección Precoz, que han apoyado al profesorado durante la aplicación del programa.
Sanidad ha destinado más de 7 millones de euros a materiales y al despliegue territorial. Además, los presupuestos autonómicos de 2026 contemplan 5 millones de euros para financiar las Unidades de Prevención Comunitaria. Esta dotación crece un 28 % respecto al ejercicio anterior y un 57 % desde el inicio de la legislatura.
El programa se basa en el modelo de habilidades para la vida de la Organización Mundial de la Salud, utilizado para promover la salud mental y reducir conductas de riesgo en la infancia y la adolescencia.
Pérez Gálvez ha defendido que la verdadera innovación consiste en «detectar precozmente, intervenir cuando todavía estamos a tiempo y ofrecer recursos especializados para los casos más complejos». Según ha añadido, si los problemas cambian, las respuestas también deben cambiar.


