La Agencia Tributaria Valenciana (ATV) ha registrado en 2025 una recaudación de 2.882 millones de euros, cifra que representa un crecimiento del 13,39 % respecto al ejercicio anterior. El conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública, José Antonio Rovira, ha valorado estos datos en Les Corts, donde ha defendido la política fiscal del Consell.
Rovira ha calificado los resultados como “extraordinariamente positivos” y ha señalado que consolidan la evolución ascendente de los últimos años. Según ha explicado, la reforma fiscal emprendida por el Ejecutivo autonómico se apoya en la reducción de la carga fiscal, el estímulo a la actividad económica y la inversión, y la simplificación administrativa con mayor seguridad jurídica.
Transmisiones, principal fuente de ingresos
Entre los tributos, el conseller ha destacado el comportamiento del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITPAJD), que continúa siendo el principal soporte de la recaudación autonómica.
Subida de ingresos en herencias y descenso en derechos por donaciones
En relación con el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD), la recaudación por sucesiones ha aumentado un 25,57 %, pasando de 184 millones en 2024 a 231 millones de euros en 2025.
En el apartado de donaciones, los derechos reconocidos han bajado de 17 millones a 12,3 millones, aunque el número de operaciones ha crecido de forma considerable, según ha indicado el conseller, lo que permite transformar el ahorro familiar en proyectos vinculados a vivienda o emprendimiento.
Ampliación de bonificaciones para favorecer la continuidad empresarial
El responsable de Hacienda ha recordado también la iniciativa anunciada por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, para facilitar el relevo generacional y garantizar la continuidad de las empresas familiares. La propuesta contempla ampliar las reducciones y bonificaciones en el ISD hasta el cuarto grado de parentesco y aplicarlas a todos los herederos cuando el fundador esté jubilado.
Para Rovira, estos datos evidencian que la reducción de la presión fiscal es compatible con una mayor recaudación que permita sostener los servicios públicos esenciales sin comprometer la estabilidad financiera de la Comunitat.


