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martes, febrero 10, 2026

El Instituto Cervantes incorpora el legado de Rafael Altamira a la Caja de las Letras

Su director, Luis García Montero, recuerda que Altamira defendió una comunidad cultural en español basada en el respeto a las identidades particulares en un acto celebrado en el 160 aniversario de su nacimiento con presencia de familiares y representantes institucionales

El Instituto Cervantes ha acogido este martes el depósito del legado de Rafael Altamira en la Caja de las Letras, en un acto celebrado en su sede central de Madrid que ha coincidido con el 160 aniversario del nacimiento del jurista e intelectual alicantino, nacido el 10 de febrero de 1866.

La ceremonia ha contado con la presencia de familiares de Rafael Altamira, encabezados por su nieta María Luz Altamira García Tapia, así como representantes institucionales, académicos y culturales, en un acto que ha servido también para poner en valor su pensamiento y su trayectoria intelectual.

El acto se ha celebrado en el interior de la cámara acorazada de la sede central del Instituto Cervantes, situada en el edificio conocido como Las Cariátides, en la calle Alcalá de Madrid, un espacio reservado a la custodia de legados personales de figuras relevantes de la cultura en español.

‘La gran comunidad en español solo se defenderá si aprendemos a respetar las identidades particulares’

El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha destacado durante su intervención el pensamiento de Rafael Altamira en relación con la comunidad cultural en español y el respeto a las identidades particulares.

En este sentido, ha subrayado que “la gran comunidad en español solo se defenderá si aprendemos a respetar las identidades particulares y es el respeto al particular lo que informa la unidad en la comunidad”, una idea que, según ha señalado, atraviesa la obra y el legado intelectual del jurista alicantino.

Durante su intervención, el director del Instituto Cervantes ha agradecido de forma expresa a la familia de Rafael Altamira y a las instituciones implicadas las gestiones realizadas para que el legado del jurista forme parte de la Caja de las Letras, destacando el valor cultural de un acto que, según ha señalado, es “humilde en su forma, pero cargado de significado”.

García Montero ha añadido que Altamira “defendió una línea de trabajo que es la que intenta seguir el Instituto Cervantes desde su fundación”.

El depósito del legado ha tenido lugar exactamente un año después de la inhumación de los restos de Rafael Altamira en el cementerio municipal de El Campello, tras su repatriación desde México, y ha coincidido de nuevo con la fecha de su nacimiento, el 10 de febrero, reforzando el carácter simbólico del acto.

Un legado vinculado al pensamiento y a la cultura en español

El depósito del legado sitúa a Rafael Altamira en la Caja de las Letras, espacio que custodia fondos personales de figuras relevantes de la cultura en español. El acto se enmarca en las actividades impulsadas desde el El Campello con motivo del denominado Año Altamira.

Por su parte, el alcalde de El Campello, Juan José Berenguer, ha enmarcado el acto dentro del conjunto de iniciativas impulsadas para dar a conocer la figura de Rafael Altamira, señalando que “homenajeamos a una gran e ilustre figura intelectual en un acto de justicia histórica y recuperación de la concordia y la reconciliación”.

El alcalde de El Campello, Juan José Berenguer, ha señalado además que este acto celebrado en el Instituto Cervantes pone fin de forma oficial al denominado Año Altamira, impulsado por el Ayuntamiento durante los últimos meses. En este sentido, ha precisado que “El Campello da por finalizado el Año Altamira de forma oficial, ciertamente, pero eso no significa que pisemos el freno en su estudio y en su conocimiento”, subrayando que la trayectoria intelectual del jurista sigue ofreciendo líneas de trabajo abiertas en distintos ámbitos.

Berenguer ha subrayado que el cierre del Año Altamira culmina un programa desarrollado durante los últimos meses que ha incluido actos académicos, culturales y educativos, con el objetivo de difundir la figura y el pensamiento del jurista tanto en el ámbito local como fuera de la Comunitat Valenciana.

Guillem Lisarde

Los objetos depositados en la Caja de las Letras

El legado depositado incluye un retrato de Rafael Altamira realizado en lápiz y acuarela, un ejemplar de la primera edición del libro Reposo (1903), una fotografía de su esposa Pilar Redondo junto a sus tres hijos fechada en 1909, y diversa correspondencia personal y oficial.

A estos materiales se ha añadido un ejemplar del libro Rafael Altamira y Cervantes, elaborado por la catedrática de la Universidad de Alicante, Eva Valero, y el doctor en Filosofía y Letras Ignacio Ramos Altamira, una obra que reúne y estudia los textos que Rafael Altamira dedicó a Miguel de Cervantes a lo largo de su trayectoria intelectual. Junto a esta publicación, también se ha incorporado al legado una carta que Rafael Altamira escribió a su hijo Rafael, documento aportado para este acto por su nieta, María Luz Altamira García Tapia.

El conjunto de materiales depositados queda así integrado en el patrimonio custodiado por el Instituto Cervantes, junto a los legados de otras figuras relevantes de la cultura en español conservados en la Caja de las Letras.

Representación institucional y académica

Junto a los familiares de Rafael Altamira, encabezados por su nieta María Luz Altamira García Tapia, el acto ha contado con la asistencia de una amplia representación institucional y académica. Por parte del Ayuntamiento de El Campello ha estado presente su alcalde, Juan José Berenguer, acompañado de varios miembros de la corporación municipal. También han asistido representantes de la Diputación Provincial de Alicante, entre ellos el diputado provincial de Cultura, Juan de Dios Navarro.

En el ámbito universitario, han participado Eva Valero, catedrática de la Universidad de Alicante, y Marta Mateo, vicerrectora de Proyección Cultural de la Universidad de Oviedo, institución con la que Rafael Altamira mantuvo una estrecha vinculación académica a lo largo de su trayectoria.

En nombre de la familia, la nieta de Rafael Altamira, María Luz Altamira García Tapia, ha agradecido a las instituciones implicadas la celebración del homenaje y la incorporación del legado familiar a la Caja de las Letras. “Quiero agradecer al Ayuntamiento de El Campello, a la Universidad de Alicante y al Instituto Cervantes la organización del Año Rafael Altamira y la incorporación del legado de mi abuelo a la Caja de las Letras”, ha señalado durante su intervención. Asimismo, ha recordado que el acto ha coincidido con la fecha de nacimiento del jurista, destacando que “nació el 10 de febrero de 1866 y, dondequiera que esté, se sentiría orgulloso de este acto”.

Tanto el depósito del legado como la presentación del libro han sido seguidos por los asistentes desde espacios contiguos a la cámara acorazada. El acto ha concluido con el depósito simbólico de los objetos en la Caja de las Letras, incorporando así el legado de Rafael Altamira al patrimonio cultural custodiado por el Instituto Cervantes.