Dos nuevas filaes, la mora Chano y la cristiana Asturianos, han acordado permitir que mujeres y hombres desfilen juntos en igualdad en los Moros y Cristianos de Alcoy. Para hacerlo posible han adoptado un único diseño de vestimenta, condición imprescindible para compartir escuadra conforme a la normativa vigente.
Con este paso se suman a las tres comparsas que ya habían dado el mismo movimiento el pasado año —Labradores, Magenta y Benimerines—, de modo que ya son cinco las que admiten escuadras mixtas con traje único. En paralelo, 23 de las 28 comparsas del conjunto aún no permiten el desfile conjunto en igualdad de condiciones.
Escuadras mixtas con un único traje
La Asociación de Sant Jordi, entidad organizadora de las fiestas, exige que todos los miembros de una misma escuadra vistan el mismo traje para poder desfilar conjuntamente. Mientras existan diseños diferenciados por sexo, la escuadra no puede ser mixta. Chano y Asturianos han eliminado esas diferencias, lo que habilita a sus festeros y festeras a formar una misma formación y compartir protagonismo durante el desfile.
El avance se produce tras décadas en las que las mujeres no podían inscribirse como festeras de pleno derecho ni participar en los actos internos de las filaes. A partir de la década de 1980 empezaron a aparecer en momentos puntuales, como ofrendas florales o comidas especiales, pero sin acceso a la vida festera en igualdad.
No fue hasta 1997 cuando se reconoció a la primera mujer como festera, y no pudieron desfilar hasta 2015, entonces únicamente en formaciones exclusivamente femeninas. La posibilidad de compartir traje y escuadra con los hombres no llegó hasta que la asociación abrió la puerta a un diseño único de vestimenta.
La presión social, especialmente de las generaciones más jóvenes, y la advertencia sobre la posible pérdida del estatus de entidad de Utilidad Pública han llevado a la Asociación de Sant Jordi a modificar sus ordenanzas de forma progresiva. En enero de 2024 aprobó que cada filà pudiera contar con un solo diseño, lo que facilita que las mujeres desempeñen algunos de los cargos festeros de mayor relevancia y participen en el desfile principal en condiciones de igualdad.
Con la decisión de Chano y Asturianos, las mujeres de estas filaes han visto allanado el camino para compartir escuadra con los hombres y acceder a funciones de mayor visibilidad dentro del cortejo. El proceso sigue abierto: la mayoría de comparsas mantienen aún trajes diferenciados por sexo, lo que impide la plena integración en la cabalgata principal, mientras las nuevas reglas permiten que cada filà decida si da el paso hacia el traje único y la escuadra mixta.


