El Ayuntamiento de Benidorm ha notificado la adjudicación del contrato para organizar los eventos estivales en los campos de fútbol Hermanos Martínez Munuera a la UTE formada por Eventos AFS 2002, Digisat Electrónica SL y Sonido e Iluminación Limón SLU, única licitadora en el proceso. El acuerdo, con una duración de cuatro años, permitirá explotar el recinto durante los meses de verano con el objetivo de atraer conciertos de renombre e impacto tras la marcha del Low Festival.
El concejal de Eventos, Jesús Carrobles, ha explicado que la estrategia se apoya en las características del espacio, ubicado en la antigua pista de atletismo de Foietes, que puede acoger hasta 20.000 espectadores y queda libre de actividad deportiva en ese periodo. Al concentrar la programación en verano, el Ayuntamiento busca maximizar la disponibilidad del recinto y ajustar las fechas a las giras estivales, cuando la oferta musical se intensifica y el público vacacional incrementa la demanda de ocio.
Programación y retorno municipal
Según el contrato, la UTE deberá organizar cada verano un mínimo de tres conciertos masivos, con aforos entre 10.000 y 20.000 personas, y un máximo de cinco. Además, tendrá que programar entre tres y cinco actuaciones de formato medio por debajo de los 10.000 asistentes. La adjudicataria también se encargará del montaje de las infraestructuras necesarias tanto para sus propios eventos como para los de otros promotores interesados, lo que centraliza la logística del recinto y facilita la entrada de propuestas diversas.
Carrobles ha señalado que los eventos permitirán generar ‘un impacto económico directo‘ en el tejido productivo local, especialmente en los sectores alojativo, comercial y hostelero, y un efecto indirecto en forma de promoción turística. El pliego contempla un retorno adicional para las arcas municipales: la empresa abonará 0,51 euros por cada entrada vendida, un ingreso que crecerá en función de la asistencia y del número de conciertos programados.
Con el contrato ya en vigor, el área de Eventos ha avanzado que comenzará a perfilarse la programación musical del próximo verano. La previsión municipal es que la propuesta esté ‘a la altura de lo que merece Benidorm‘ y responda a públicos diversos por la variedad de estilos que se pretende atraer.
La decisión se enmarca en un contexto marcado por la salida del Low Festival, que ha anunciado que abandonará Benidorm en 2026 tras quince ediciones para ubicarse en Torrevieja. La promotora ya vinculaba su marcha a las nuevas condiciones para operar en los recintos municipales, que considera ‘inasumibles‘, y ha señalado que la adjudicación del espacio para los grandes eventos a una única empresa limita su continuidad y su capacidad de planificación. La organización del Low, que cada verano reunía a más de 20.000 asistentes diarios y dejaba un notable impacto económico y turístico, ha lamentado que ‘decisiones ajenas’ impidan mantener el proyecto ‘tal y como lo conocéis’.
En este nuevo escenario, la adjudicación a una UTE busca garantizar una oferta estable de conciertos durante los meses estivales y ocupar el hueco que deja el festival. La centralización de la gestión en un solo operador pretende simplificar la coordinación de calendario e infraestructuras dentro del recinto y dar certidumbre a la promoción de eventos de distinta escala.


