Calcular la pensión de jubilación sobre los últimos 30 años de vida laboral y no sobre los actuales 25, es la propuesta más polémica de la reforma de pensiones que este lunes presentaba el Ministerio de Seguridad Social y que de momento, no ha gustado ha nadie y ha desatado todo tipo de críticas.
De hecho, el titular del Ministerio, José Luis Escrivá, ya ha tenido que matizar su anuncio ante el descontento suscitado. Y es que el nuevo cálculo que se propone, pese a que permite eliminar los dos años más desfavorables de este cómputo implica también toda una serie de consecuencias que trabajadores y Ministerio estiman de forma muy distinta.
Aún sin cifras concretas, para el Ministerio, esta propuesta tendría un impacto neutro en las cuentas de la Seguridad Social, sin embargo no todo el mundo lo valora de este modo.
Con todo la realidad es que el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social ha planteado este lunes a los agentes sociales una extensión del periodo de cómputo para calcular la pensión, que supondrá elevarlo de los 25 años actuales a 30 años, donde se podrían descartar los dos peores años.
El cambio «se realizaría de manera progresiva» e iría acompañado de una mejora del tratamiento de las lagunas de cotización para las mujeres. También para los hombres la carrera de cotización de los cuales se haya visto aminorada después de tener un hijo, en línea con el funcionamiento del complemento de brecha de género.
Se trata de una «propuesta inicial» del ejecutivo, que ahora queda sujeta a la negociación con la patronal y los sindicatos, que se ha retomado con el objetivo de cerrar estas medidas con Bruselas antes de final de año.
El gobierno español también ha propuesto un tratamiento especial para aquellas lagunas de cotización del colectivo de autónomos.


