El River se proclama campeón de América

El equipo de Marcelo Gallardo se adueñó de la historia del fútbol: triunfo mítico 3-1 sobre Boca Juniors para dar la vuelta olímpica y ser el mejor del continente.

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Los primeros minutos del encuentro se hicieron muy disputados en el centro del campo. River fue el primero que se aproximó, con dos pelotas paradas que no supo aprovechar. Luego, Boca Juniors tuvo una situación muy clara, con una muy buena atajada de Franco Armani a Pablo Pérez, luego de un rebote.

River respondió con una jugada preparada en un tiro de esquina que Nacho Fernández remató alto dentro del área grande. El rival volvió a tener una situación favorable luego de un tiro libre de Darío Benedetto que le quedó a Pérez y que Milton Casco logró amortiguar el remate del mediocampista.

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Armani apareció nuevamente para desactivar un centro desde la derecha de Sebastián Villa. Cerca del final, River pudo haberse puesto en ventaja luego de un error de Esteban Andrada, pero en el desenlace de esa jugada, Benedetto quedó mano a mano con el arquero de River para abrir el marcador.

En el segundo tiempo, River salió decidido en busca del empate, pero le costaba acerarse al arco de Andrada. Jonatan Maidana avisó con un cabezazo que se fue alto y Nacho Fernández probó desde lejos (muy cerca del palo izquierdo rival).

Exequiel Palacios también intentó desde afuera y luego llegó una polémica: Andrada salió de frente y chocó con Pratto en el área, pero el árbitro cobró infracción en ataque. El empate llegó luego de una gran maniobra colectiva entre Nacho Fernández y Palacios, para que Pratto remate con el arco libre para establecer el 1-1.

Tras los 90 minutos, el encuentro continuó en suplementario. River se hizo aún más dueño del partido y más aún después de la expulsión de Wilmar Barrios. Tras unos primeros 15 minutos en los que el Millonario fue superior, el desahogo llegó en el segundo, con un gol de otro planeta de Juan Quintero: zurdazo a un ángulo para el 2-1.

River controló el partido, pero no lo pudo definir. Tuvo que esperar hasta los instantes finales, en un tiro de esquina, en el que el Pity Martínez recorrió más de medio campo con la pelota al pie, con el destino del arco desguarnecido rival. Tocó suave, 3-1 y River campeón de la Copa Libertadores, nada menos que ante el máximo rival.

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