El Sindicat de Vivenda de Zona Nord ha convocado para este martes a las 10.00 de la mañana una concentración en la calle Abad Fernández Helguera 16, en el barrio de Virgen del Remedio de Alicante, con el objetivo de “impedir que echen a una familia de su casa al margen de la ley”, según defienden. La entidad sostiene que una empresa de desokupación ha tratado de forzar la salida de los residentes mediante un supuesto acuerdo que, a su juicio, carece de validez legal.
Las acusaciones del sindicato
Según explican, hace tres días varios integrantes de una empresa de “Contraocupación” difundieron en redes sociales que los habitantes de la vivienda habían firmado un documento para abandonar su domicilio. El sindicato afirma que “todas sabemos cómo funcionan estas empresas”, que a su entender actúan en grupo —“de tres a seis hombres con actitud intimidatoria”— y presentan “papeles estándar” con apariencia de legalidad pero que, según subrayan, constituyen “coacción y acoso”.
El Sindicat de Vivenda sostiene que las personas más vulnerables, por miedo o desconocimiento de sus derechos, pueden firmar documentos que “no tienen ninguna validez real”. A juicio de la entidad, el objetivo de estas empresas es “forzar salidas rápidas e invisibles” para evitar procesos judiciales garantistas a propietarios y fondos.
Llamamiento vecinal
La organización asegura que este martes estará en la puerta del edificio para informar a las personas afectadas de que “no están solas”, que los documentos “no valen nada” y que “ninguna firma arrancada bajo intimidación puede legitimar que las echen de su hogar”. Afirman además que su intención es “frenar cualquier intento de desalojo”.
El colectivo denuncia que la presencia de estas empresas en los barrios supone “una verdadera amenaza para la seguridad del vecindario”, al considerar que normalizan “la violencia, el racismo y el machismo” con el fin de proteger intereses privados. Recuerdan también un episodio ocurrido el año pasado en la calle Jazmín, donde, según aseguran, se produjeron agresiones contra miembros del Sindicat de Carolines.
Contexto de vivienda en el barrio
Desde la organización insisten en que las familias son expulsadas de sus barrios para permitir la especulación con las viviendas, el aumento de los alquileres o la conversión de los inmuebles en apartamentos turísticos de corta estancia. Según denuncian, esta situación empuja a muchas personas a vivir temporalmente en casas de amistades o familiares, o incluso a quedarse a la intemperie.
El llamamiento del sindicato concluye pidiendo apoyo vecinal para “enfrentar colectivamente a estos matones” y demostrar que “aquí no mandan las mafias inmobiliarias, sino las vecinas organizadas”. A su juicio, defender las viviendas del barrio es defender “la seguridad” y “el derecho a seguir viviendo en nuestros barrios”.


