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jueves, febrero 5, 2026

El precio de la vivienda en Alicante se dispara casi el doble que la renta familiar desde 2019

Metrovacesa sitúa a Alicante entre las provincias más tensionadas de España por una presión residencial persistente, con un 40 % de hogares destinados a segunda residencia, muchos extranjeros que no solicitan hipoteca nacional

El mercado residencial de la provincia de Alicante mantiene una de las mayores tensiones de España como consecuencia de una presión demográfica sostenida que la oferta de vivienda no ha logrado absorber de forma continuada. Así lo concluye Metrovacesa en su último análisis, que descarta un fenómeno coyuntural y apunta a un desequilibrio estructural entre la creación de hogares y la vivienda disponible.

El informe sitúa a Alicante entre los mercados más exigidos del país tras varios años de intensa formación de nuevos hogares, impulsada tanto por población nacional como, de forma muy destacada, por la llegada de residentes internacionales. Esta dinámica ha generado un déficit acumulado que se mantiene incluso en fases de mayor actividad promotora.

En los últimos cuatro años, la provincia ha registrado un desfase superior a 32.000 hogares entre los nuevos núcleos familiares creados y las viviendas iniciadas. A esta brecha se suma un factor clave: cerca del 40 % del parque residencial corresponde a viviendas de segunda residencia, lo que reduce de forma significativa la oferta efectiva destinada a uso habitual.

Creación de hogares al alza y fuerte atracción migratoria

Alicante supera ya los 829.000 hogares, tras haber incorporado más de 16.000 nuevas familias en los últimos doce meses, lo que representa un crecimiento anual del 2 %, uno de los más elevados del conjunto del país. Este avance se apoya en un saldo migratorio muy elevado, con más de 43.000 personas incorporadas en un solo año, una cifra que multiplica por ocho la media registrada en ejercicios anteriores.

El peso de la población extranjera resulta especialmente relevante. Desde 2021, la provincia ha sumado más de 162.000 nuevos residentes internacionales, a los que se añade una demanda nacional sostenida. Esta combinación consolida una base de demanda amplia y diversificada que se mantiene en el tiempo y ejerce una presión constante sobre el mercado residencial.

La oferta aumenta, pero no compensa la demanda

La actividad promotora en la provincia se mantiene elevada y continúa creciendo. En el último año se han visado 9.300 viviendas, un volumen un 29,6 % superior a la media de los últimos cuatro ejercicios. Sin embargo, este ritmo no resulta suficiente para absorber la creación de nuevos hogares.

En el mismo periodo, la formación de 16.000 hogares prácticamente ha duplicado el número de viviendas iniciadas, alimentando un desequilibrio que se ha ido acumulando con el paso del tiempo. En total, Alicante ha creado 32.645 hogares más de los que se han visado en los últimos cuatro años, una brecha que explica por qué la tensión del mercado se mantiene elevada incluso en escenarios de mayor actividad constructora.

Precios en máximos históricos y financiación prudente

Como consecuencia de este desajuste persistente entre oferta y demanda, el precio de la vivienda en la provincia ha alcanzado máximos históricos. El valor medio se sitúa en 2.703 euros por metro cuadrado, con un incremento interanual del 14,4 % y una subida acumulada del 79,2 % desde 2019, frente a un crecimiento de la renta mucho más moderado, del 40 % en el mismo periodo.

Pese a este fuerte encarecimiento, el mercado no muestra señales de desequilibrio financiero. En los últimos doce meses se han registrado más de 55.000 compraventas, un volumen “extraordinario para una provincia de su tamaño”, con cerca del 80 % de las operaciones concentradas en vivienda de segunda mano.

Las hipotecas han crecido un 7,9 %, hasta alcanzar 23.100 operaciones, manteniéndose en niveles contenidos. En torno al 42 % de las compraventas se financian mediante hipoteca, un porcentaje inferior a la media nacional que responde al elevado peso del comprador internacional y no a restricciones en el acceso al crédito. El mercado mantiene así un elevado volumen de operaciones y una alta rotación, incluso en un contexto de fuerte encarecimiento de los precios.