El primer día de clase de 150 alumnos y alumnas del colegio público Rafael Altamira de El Campello en las aulas habilitadas en la Casa de Cultura se ha desarrollado con «normalidad absoluta», destacan desde el Ayuntamiento, tras la puesta en marcha del operativo especial diseñado para garantizar el correcto funcionamiento del traslado provisional.
El alumnado afectado pertenece a seis aulas de 5º y 6º de Primaria, que ha sido reubicado de forma temporal para permitir el inicio de las obras de rehabilitación, mejora y ampliación del centro educativo, incluidas en el Plan Edificant de la Generalitat Valenciana, que comienzan el 2 de febrero y tienen una duración prevista de nueve meses, con una inversión cercana a los tres millones de euros.
El dispositivo ha sido supervisado durante la jornada por los concejales de Educación, Dorian Gomis, y de Infraestructuras Públicas, Cristian Palomares, junto a la directora del centro, Susana Romero, la inspectora de Educación, agentes de la Policía Local y personal municipal.
Un traslado planificado para minimizar el impacto en la comunidad educativa
Con carácter previo al inicio de las obras, ha sido necesario trasladar a 150 de los 528 alumnos y alumnas del centro. Para ello, el Ayuntamiento ha trabajado de forma coordinada con la comunidad educativa, que ha sido informada con antelación de todas las medidas adoptadas para mitigar el impacto del traslado y de los trabajos de obra.
El operativo incluye servicio de autobús escolar, con una nueva parada en la Casa de Cultura, que utilizan tanto el alumnado en horario lectivo como los menores matriculados en la escola matinera, servicio de conciliación disponible de 7 a 9 horas.
Los aseos principales del edificio están reservados exclusivamente para el alumnado durante toda la jornada escolar, y se ha habilitado la antigua cafetería como espacio alternativo de recreo en caso de lluvia.
Seguridad, comedor y educación física
El dispositivo contempla también el traslado de las clases de Educación Física al Polideportivo Central, así como el desplazamiento a pie desde la Casa de Cultura al colegio para el servicio de comedor, siempre con los menores acompañados y protegidos por agentes de la Policía Local.
Durante la jornada, numerosos progenitores han acudido al edificio para comprobar in situ el funcionamiento de las medidas adoptadas, que han permitido un inicio de curso sin incidencias destacables.
La planificación del operativo se ha desarrollado a lo largo de varias sesiones de trabajo celebradas en diciembre, con la participación de responsables políticos, técnicos municipales de distintos departamentos, la dirección del centro educativo y la inspección de Educación Primaria.
Una reforma integral del centro educativo
Las actuaciones previstas en el colegio Rafael Altamira incluyen la rehabilitación del gimnasio y los vestuarios, la instalación de un ascensor para mejorar la accesibilidad, la rehabilitación de las pistas polideportivas, con la incorporación de una cubierta en una de ellas, así como la reparación y mejora de la estructura del edificio principal.
El proyecto contempla además la creación de accesos independientes para el comedor y el edificio de Infantil, la instalación de aire acondicionado y calefacción, el incremento de la energía fotovoltaica y las labores de limpieza final de obra, con el objetivo de modernizar y mejorar las instalaciones educativas del municipio.





