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sábado, 24 febrero 2024

Las denuncias por contratos familiares y campaña de difamación ensombrecen a Ximo Puig en la víspera de la campaña

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, afronta serias acusaciones por contratos familiares y una supuesta campaña de difamación orquestada por el PP.

Las elecciones valencianas comienzan con controversia para el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig y con un cruce de acusaciones que sobrepasan lo político. De momento, ya se han revelado facturas que indican pagos a empresas de su hermano Francis Puig, por un total de 104.000 euros durante su mandato como alcalde de Morella. Estos contratos, que según El Mundo fueron otorgados sin licitación pública, están generando un creciente malestar y un enrarecimiento de un juego político que apunta a derivar de nuevo en judicialización.

Según los informes, estas facturas, que totalizan 370, se emitieron durante el período de 2010 a 2012, cuando Puig ejercía como alcalde de Morella, cargo que ocupó durante 17 años. Las acusaciones indican una relación comercial sustancial entre el Ayuntamiento y las empresas de su hermano durante este período, con facturas emitidas cada dos días durante dos años, sin ningún contrato firmado en los registros del Ayuntamiento.

Denuncias del PP

La oposición ha pedido explicaciones a Puig sobre estos contratos, que parecen haber evitado la licitación pública al ser menores de 18.000 euros cada uno. Carlos Mazón, presidente del PP de la Comunidad Valenciana y candidato a la Presidencia de la Generalitat Valenciana, ha criticado a Puig por estos contratos, alegando que estos parecen ser beneficiosos principalmente para el presidente y su hermano.

Mazón ha introducido ya en su discurso político menciones indirectas a estos ingresos asegurando que “cada día es un lujo llegar a fin de mes y nos encontramos que el único que no tiene problemas con la inflación, con el alza de los precios, es el presidente y su hermano”. Unos comentarios que reflejan la sospecha de la oposición hacia la administración de Puig.

Defensa del PSPV

En respuesta a las críticas y a estas informaciones, Puig ha defendido los contratos como “claros” y ha acusado a la oposición de lanzar “una campaña sucia”. Es más, el PSPV ya ha anunciado que tomará medidas legales y de otro tipo en respuesta a las alegaciones. Puig ha declarado con indignación que estas informaciones “forman parte de la campaña más sucia que he conocido del Partido Popular”, lo que evidencia la tensión creciente entre los dos principales partidos políticos de la Comunitat Valenciana a pocas horas del arranque oficial de la campaña.

Acusaciones de injurias en folletos

Además de las controversias sobre los contratos, el PSPV ha acusado al PP valenciano de ser responsable de una serie de folletos difamatorios que acusan a Puig de mala gestión. El PSPV afirma tener un albarán de entrega que indica que estos folletos fueron distribuidos por el PP, y ha presentado una denuncia ante la Fiscalía por un posible delito de injurias.

Estos folletos, según el PSPV, son parte de una “guerra sucia” del PP contra Puig, que comenzó en marzo con dos panfletos que acusaban a Puig de delitos no cometidos. Aunque en aquel momento el PSPV no podía confirmar la autoría del PP, las sospechas se intensificaron debido a aspectos como la tipografía, las imágenes utilizadas y el formato de los panfletos.

El secretario de organización del PSPV-PSOE, José Muñoz, ha afirmado con “100% de certeza” que el PP está detrás de estos folletos, calificando las acciones del partido como una “guerra sucia” contra Puig. Según Muñoz, el candidato del PP, Carlos Mazón, está desacreditado y “representa lo peor de la política”.

La posición del PP

Carlos Mazón, el líder del PP valenciano, ha negado categóricamente cualquier conexión entre su partido y los folletos difamatorios. En respuesta a las acusaciones de Muñoz, Mazón ha declarado que las afirmaciones del PSPV se deben al miedo al posible resultado electoral. Sin embargo, esta negación no ha disuadido al PSPV de continuar con sus acusaciones y acciones legales contra el PP.

Un albarán de reparto como prueba de autoría

El PSPV ha llevado sus denuncias un paso más allá, ampliándolas para incluir pruebas adicionales de la supuesta campaña de difamación. Estas pruebas incluyen el albarán de reparto de uno de los folletos, que el PP admitió ante ESdiario. A pesar de la negación de Mazón, el PSPV ha mantenido sus afirmaciones de que el PP está detrás de los folletos, sumando el albarán a la semejanza de diseño y tipografía.

En este clima de crecientes tensiones políticas y acusaciones, el panorama para las próximas elecciones parece cada vez más incierto. Con las controversias en torno a los contratos de Morella y la supuesta campaña de difamación del PP, el presidente Puig y el PSPV se enfrentan a un desafío considerable en las próximas semanas.