La Guardia Civil ha desarrollado tres operaciones simultáneas dentro del denominado Plan Levante, que han culminado con la investigación de 15 personas acusadas de estafar más de 393.000 euros mediante técnicas de vishing, smishing y business email compromise.
Primera operación: fraude de 368.000 euros mediante smishing bancario
La investigación comenzó tras detectarse un fraude de 368.000 euros cometido en 2020 contra una empresa de la provincia de Zaragoza, a través de cuatro transferencias no autorizadas.
Los estafadores enviaron un mensaje a la empresa solicitando reactivar las claves de acceso a su banca online mediante un enlace que dirigía a una página falsa, idéntica a la oficial. Con las claves obtenidas, realizaron las transferencias a cuentas de dos sociedades controladas por la red.
Durante la operación, los agentes descubrieron un entramado financiero con múltiples sociedades pantalla y cuentas bancarias, tanto en España como en el extranjero, utilizadas para ocultar el origen del dinero.
Se identificaron ocho sociedades empleadas para el blanqueo y se analizaron 17 cuentas bancarias, seis de ellas fuera del país.
La red adquiría empresas con dificultades económicas y las ponía a nombre de terceros, que recibían una compensación por figurar como titulares y abrir nuevas cuentas para recibir el dinero. Estas operaciones eran gestionadas a través de un asesor financiero con sede en Murcia.
La investigación permitió identificar a 13 personas que operaban desde distintas localidades, entre ellas Alicante y Altea (Alicante), además de Cartagena (Murcia) y Collado Villalba (Madrid). A todos se les imputan delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Los fondos defraudados se movieron por cuentas situadas en España, Bélgica, Alemania, Portugal, Holanda, Estonia, Reino Unido y Malta.
Segunda operación: estafa por vishing de 7.500 euros
De manera paralela, se abrió otra investigación a raíz de la denuncia de un ciudadano que detectó 24 cargos no autorizados en su cuenta bancaria, realizados en comercios de España y Europa, por un total de 7.485 euros.
La víctima recibió una llamada de un supuesto empleado de su banco, técnica conocida como vishing, mediante la cual se le convenció para autorizar dos transferencias adicionales —de 7.850 y 5.800 euros— que finalmente fueron bloqueadas por la entidad real.
El análisis permitió identificar a un hombre que actuaba como “mula económica”, encargado de abrir cuentas para recibir el dinero de las estafas. Fue investigado por delitos de estafa y blanqueo de capitales.
Tercera operación: fraude empresarial mediante business email compromise
La tercera investigación tuvo origen en una denuncia presentada por una empresa de Zaragoza que fue víctima de una estafa de más de 18.000 euros mediante la técnica de business email compromise.
Los delincuentes alteraron la cuenta de facturación de una empresa con la que la perjudicada mantenía relaciones comerciales, consiguiendo que el pago se realizara a una cuenta controlada por ellos.
Las pesquisas permitieron identificar a un sospechoso, localizado e investigado en Alicante, acusado de estafa, falsedad documental, blanqueo de capitales y usurpación de estado civil.
Denuncia telemática
La Guardia Civil recuerda que los ciudadanos pueden presentar denuncias telemáticas completas sin necesidad de acudir a dependencias oficiales para varios procedimientos penales, entre ellos estafas informáticas, daños, hurtos, sustracción de vehículos y robos en su interior.
También es posible tramitar electrónicamente la pérdida o extravío de documentación y la localización de documentos encontrados.


