El SFF-CGT ha convocado huelgas en todo el sector ferroviario los días 9, 10 y 11 de febrero, en una movilización que busca defender la seguridad de la ciudadanía y de las plantillas, así como las condiciones laborales de quienes trabajan en el ferrocarril.
Crisis operativa y reputacional
Desde el sindicato aseguran que el sistema atraviesa una crisis operativa y reputacional, provocada por decisiones que han priorizado la rentabilidad frente a la seguridad. En su opinión, la reducción de recursos y el desmantelamiento progresivo de medios han incrementado los riesgos en la circulación ferroviaria.
Todo el colectivo afectado
El SFF-CGT remarca que la convocatoria no responde a intereses de un colectivo concreto, sino que afecta a circulación, infraestructuras, personal de trenes y empresas auxiliares, y hace un llamamiento a la unidad del conjunto del sector para exigir responsabilidades.
Forzar un cambio de rumbo
“El sistema ferroviario no puede seguir funcionando en estas condiciones”, señalan desde la organización, que defiende la huelga como una herramienta para forzar un cambio de rumbo y evitar que se repitan situaciones que comprometan la seguridad.


