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Gestión, gestión y gestión

Artículo de opinión de José Aix, portavoz de Ciudadanos en Orihuela.

Me pidieron hace unos días que escribiera unos párrafos para dar mi visión sobre  lo que ha ocurrido desde que hace unas semanas se anunció que Ciudadanos haría una moción de censura en Murcia para desbancar a sus socios del PP tanto del Gobierno Autonómico como de la alcaldía de la capital de nuestra vecina región. Aunque, en un principio, parecía que se trataba de una cuestión puntual, algo así como la crónica de una ruptura anunciada, la sacudida del terremoto murciano también se hizo notar en otros puntos de la geografía nacional y generó dudas sobre la estabilidad de los pactos más próximos al epicentro del seísmo. Sin duda, Orihuela, ubicada en suelo fronterizo, ha sido –y me consta que sigue siendo- uno de los principales focos de atención, una de las ciudades donde más se ha especulado sobre la estabilidad del acuerdo entre naranjas y azules; de ahí que esté redactando este artículo.

Permítanme unos apuntes. ¿Saben que la tasa de paro en la Comunidad Valenciana a finales de 2020 se situaba en el 16,37%, ligeramente por encima de la media nacional, mientras que en el mes de enero ese dato en Orihuela es del 18,78%? Volviendo a casa me he encontrado con bares cerrados, terrazas desmontadas, tiendas vacías, deportistas de nuevo cuño que llevan un año quemando suela y horas sin un destino concreto… Este paisaje es similar, por cierto, al que me encontré ayer, anteayer, la semana pasada, hace un mes y también seis. ¿Creen, de verdad, que con este panorama tan complicado los oriolanos nos permitirían actuar de manera caprichosa?

¿Obviamos esos datos demoledores? ¿Desviamos la mirada para evitar ver lo que ocurre en nuestro entorno? ¿Se entendería a pie de calle que aireáramos nuestras pataletas cuando uno de cada cinco oriolanos está sin trabajo? Más allá de las naturales tiranteces inherentes a cualquier relación, ya sea dentro del ámbito asociativo, laboral, familiar o político, el actual equipo de gobierno oriolano está innegociablemente comprometido con sus vecinos, no dudamos en focalizar todos nuestros esfuerzos en desarrollar las competencias que asumimos en agosto de 2019 e intentamos, a pesar de la desbordante realidad a la que nos enfrentamos, cumplir aquellos compromisos que contábamos en campaña electoral cuando aún no habían caído quinientos litros ni las mascarillas eran parte de nuestro outfit. Si me preguntan si es fácil la convivencia en un gobierno de coalición, les diré rotundamente que no, e incluso quizás me atrevería a deslizar que ellos son peores que nosotros. Ya saben: la viga y la paja, la paja y la viga. Claro que no lo es, pero también tenemos la firme convicción de que en esta legislatura más si cabe, la legislatura de la DANA y el coronavirus, la forma más eficaz de hacer política es precisamente aquella que parte del diagnóstico de la realidad y ofrece soluciones útiles para aquellos a quienes representamos. Es esta la razón por la que hemos apostado por ayudar a todos los comerciantes y a los hosteleros, quienes están exentos del pago de la tasa de ocupación de vía pública hasta finales de año y a quienes les hemos ofrecido la calle para compensar lo que pierden en el interior de sus locales; es esta también la razón por la que desde las áreas de Urbanismo e Infraestructuras, principalmente, también intentamos reactivar la economía agilizando la concesión de licencias, ejecutando proyectos, buscando, en definitiva, fórmulas para que todos –jardineros, ingenieros, fontaneros, albañiles, carpinteros, pintores…- puedan seguir llegando a fin de mes; y las mismas razones son las que nos mueven a reforzar nuestro ayuntamiento, dar estabilidad a los funcionarios municipales o reivindicar el lema de que en Orihuela la cultura es segura para que todas las empresas del sector también sigan trabajando. Nosotros lo tenemos claro.

Independientemente de lo que ocurra en otros sitios, estamos convencidos de que en la época de los ertes, del metro y medio de distancia, de la contaminación hidroalcohólica, de las persianas bajadas, de a las 10 en casa, solo tenemos una alternativa: gestión, gestión y gestión.

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