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Cinco falsas creencias en torno a la gripe y al coronavirus

Repasamos los mitos que circulan sobre este tema y las características de ambos virus.

Los virus de la gripe y la COVID-19 circulan de manera simultánea. Este hecho continúa generando muchas dudas en la población sobre como actuar, teniendo en cuenta que las dos infecciones afectan a las vías respiratorias y se transmiten al toser, estornudar, hablar o simplemente al tocar algo que esté contagiado por el virus.

Según han avanzado los expertos, este año se espera una temporada de gripe estacional más intensa que el anterior a causa de no haber desarrollado una inmunidad natural durante la pandemia. Por eso, es clave continuar aplicando todas las medidas de prevención contra la COVID-19 para evitar el contagio de ambos virus.

A causa de la cantidad de mitos que circulan, es clave derribar teorías erróneas sobre ambos virus para evitar el contagio o, en caso de infección, aplicar el tratamiento adecuado lo antes posible.

Algunas de las falsas creencias generadas en torno a este tipo de infecciones son la imposibilidad de contagio por llevar mascarilla, la poca gravedad de la gripe o la incompatibilidad entre vacunas.

Falsas creencias que se han instaurado en la sociedad

Contagiarse de la gripe no será un problema este año al continuar llevando mascarillas. Ahora, las reuniones con personas de diferentes círculos se han recuperado y la mascarilla no es obligatoria en todos los espacios.

Esto facilita que los aerosoles cargados con partículas virales de cualquier tipo puedan permanecer en el aire durante horas. Por eso, es importante mantener algunos de los hábitos de higiene adecuados, como lavarse las manos para evitar gérmenes y protegerse de enfermedades o el uso de mascarillas en espacios cerrados o ante aglomeraciones.

Recibir la vacuna de la gripe y de la COVID-19 hace más vulnerables a las personas. Las inoculaciones ofrecen la mejor protección contra los virus, por lo cual no hay motivos para pensar que combinar las dos vacunas implicó un riesgo para la salud de las personas. Es posible que una vez recibida una de las dos vacunas se empiecen a sentir ciertos síntomas similares a los de estas infecciones, pero es una reacción natural del organismo al generar anticuerpos.

Infectarse del coronavirus no es peor que la gripe estacional. Aunque las dos infecciones se consideran enfermedades respiratorias y presentan una sintomatología similar, son causadas por virus diferentes, por lo cual es importante no desestimar el riesgo de ninguno de las dos enfermedades ni tratarlas del mismo modo.

Para empezar, a diferencia de la gripe, que es un virus estacional, la COVID-19 está activa durante todo el año. Por otro lado, este segundo virus se propaga con más rapidez que la gripe estacional y puede tener una tasa de mortalidad mayor. Pero la gripe también se asocia con determinadas complicaciones.

No tomar medidas contra la COVID-19 o la gripe es mejor para conseguir la inmunidad de manada. Aunque algunas personas puedan desarrollar un caso leve de COVID-19 o no mostrar ningún síntoma, no es posible predecir como reaccionará el cuerpo en caso de infección. Lo mismo ocurre con la gripe.

Preparar remedios caseros de protección tienen mayor efecto que otras pautas para prevenir estas infecciones: también es falso. Esta creencia surgió desde los inicios de la pandemia y todavía no es posible erradicarla. No hay evidencias que infusiones o recetas caseras tengan un efecto directo para prevenir una de estas dos enfermedades.

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