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domingo, febrero 8, 2026

¿En qué se diferencian un máster y un MBA? ¿Cuál de los dos conviene estudiar más?

Descubre por qué un MBA en España destaca entre las mejores del mundo y cómo puede impulsar tu carrera profesional.

España vuelve a destacar por el nivel de las escuelas de negocios. Según el QS Global MBA Ranking 2025, dos instituciones educativas con sede en el país se posicionan entre las diez mejores del mundo: IE Business School (Madrid) e IESE Business School (Universidad de Navarra). A diferencia de otros másteres, un MBA (Máster en Administración de Empresas) está orientado a desarrollar competencias de liderazgo empresarial, aspectos claves para quienes buscan desempeñar un papel directivo, ya sea en un proyecto propio o en una empresa consolidada.

Mientras que otros programas de posgrado no siempre requieren experiencia previa, los hombres y mujeres que se inscriben en un MBA suelen haber acumulado ya un recorrido profesional, especialmente en el caso de los MBA en formato executive. En general, el número de universitarios que deciden cursar un máster ha aumentado con el paso del tiempo. Hace años, el número de personas que optaban por ampliar su formación con másteres era considerablemente menor. En la actualidad, según datos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la oferta de este tipo de estudios de posgrado ha crecido un 12 % en comparación con la situación de hace una década.

A continuación, analizamos las diferencias más relevantes entre un máster y un MBA.

Si los MBA son másteres, ¿dónde está la diferencia?

Todos los MBA son másteres, pero no todos los másteres ofrecen el contenido y las oportunidades que sí proporciona un MBA. Básicamente, un máster es un curso de posgrado que permite ampliar los conocimientos que el alumno ha adquirido en un área determinada. Habitualmente, las universidades españolas clasifican los másteres por ramas: másteres de Artes y Humanidades, de Ciencias, de Ciencias de la Salud, de Ingeniería y Arquitectura, másteres de Ciencias Sociales y Jurídicas… Esta es la organización que hace, por ejemplo, la Universitat de València (UV).El máster en Arqueología, el máster en Química Orgánica, el máster en Fisiología, el máster en Ingeniería de Telecomunicación y el máster en Abogacía son unos cuantos ejemplos de programas a nivel de máster que pertenecen, respectivamente, a las categorías anteriores.El MBA se encuadra dentro de las Ciencias Sociales y Jurídicas. Aunque toma su nombre del inglés Master in Business Administration – ya que surgió en Estados Unidos-  algunas escuelas lo traducen como Máster en Dirección de Empresas, otras como Máster en Administración de Empresas. Ambas denominaciones hacen referencia al mismo programa formativo.La principal diferencia radica en el enfoque: mientras que un máster tradicional se especializa en un área concreta del conocimiento universitario, el MBA ofrece una formación transversal centrada en el mundo de la dirección empresarial. No es necesario haber estudiado un grado en Economía, ADE o Finanzas para acceder al programa. Por eso, se convierte en una opción estratégica para perfiles con formación diversa que buscan mejorar sus competencias en gestión y liderazgo organizacional de forma transversal.

¿Qué tipo de perfil estudia un MBA?

A diferencia de otros másteres, que suelen estar vinculados directamente al área del grado universitario previo, el MBA atrae perfiles muy diversos. Las personas que optan por este tipo de formación proceden de sectores distintos, con trayectorias académicas y profesionales heterogéneas, pero con un punto en común: el deseo de dar un salto en la carrera profesional.

El programa resulta especialmente atractivo tanto para profesionales con experiencia en gestión como para quienes desean desarrollar una visión estratégica mucho más amplia del mundo de los negocios. No se trata únicamente de adquirir herramientas para liderar un negocio o emprender. También implica comprender el funcionamiento global de una organización y prepararse para tomar decisiones en entornos complejos, competitivos y en constante evolución.

Este enfoque transversal y práctico —centrado en la toma de decisiones, la gestión de equipos y recursos así como la visión financiera del negocio— convierte al MBA en una opción formativa clave para avanzar en cualquier ámbito profesional, sin importar el sector de origen o el puesto actual.

A diferencia de otros másteres más académicos o especializados, el MBA ofrece una experiencia enfocada directamente en la realidad empresarial.

Networking: otra diferencia esencial

Al considerar las opciones de formación de un Máster en Dirección de Empresas, ya sea un MBA en Alicante o cualquier otro máster, es fundamental valorar las oportunidades que cada programa facilita. Esta práctica, clave dentro del ecosistema MBA, permite establecer contactos estratégicos con emprendedores, directivos de multinacionales, potenciales inversionistas y profesionales de sectores tan diversos como la tecnología, la salud, la alimentación o la cosmética.

Muchas escuelas de negocios organizan eventos exclusivos para los estudiantes MBA, diseñados con el fin de favorecer una seria de conexiones. El objetivo es fomentar vínculos estratégicos que impulsen nuevas oportunidades profesionales y empresariales alineadas con la trayectoria y perfil de cada participante.

Después de cursar un MBA, el salario cambia

Un informe de Adecco indica que el nivel salarial tiende a aumentar a medida que se alcanza un mayor grado académico. Quienes completan un máster ganan, de media, entre 14.000 y 16.000 euros más al año que personas sin estudios universitarios.Según EpData, el salario bruto anual de alguien con estudios de posgrado ronda los 30.000 euros. Sin embargo, tanto Glassdoor como Forbes apuntan que quienes cuentan con un MBA alcanzan cifras entre 55.000 y 59.000 euros al año, lo que supone unos 20.000 euros por encima de la media de otro tipo de programa a nivel de máster.

Conclusión: ¿MBA o un máster convencional?

Las personas que desean emprender o asumir un rol directivo en una multinacional, o en un departamento clave dentro de cualquier organización, necesitan conocimientos en áreas críticas como economía, finanzas o marketing. Estos contenidos no siempre están presentes en el plan de estudios de muchas carreras universitarias, especialmente en aquellas alejadas del ámbito empresarial.

Dado que los másteres tradicionales tienden a reforzar conocimientos ya adquiridos durante la etapa universitaria, el MBA se presenta como una vía directa para profesionales procedentes de otras disciplinas que buscan reorientar la trayectoria hacia la gestión o dirección dentro del ámbito empresarial.

Además, como se ha visto, cursar un MBA mejora la empleabilidad y, al mismo tiempo, las condiciones económicas derivadas del ejercicio profesional. En conclusión, un MBA es mucho más que estudiar un máster y obtener una titulación; significa dar un paso firme y decisivo hacia una evolución profesional, gracias al valor que aporta al perfil de cada persona.