11.7 C
Alicante
lunes, enero 12, 2026

La Generalitat propone una mesa técnica para consensuar dónde ubicar la balsa de la desaladora de Torrevieja

El Consell lamenta profundamente que la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) haya mantenido durante más de un año un proyecto inviable desde el punto de vista ambiental El secretario autonómico de Medio Ambiente propone ubicar la infraestructura en el monte Hurchillo, donde sí es posible instalar una balsa de esas características La directora general de Agua destaca la necesidad de coordinar este proyecto con la reutilización de las depuradoras de Orihuela Costa y Torrevieja

La Generalitat ha propuesto la creación de una mesa técnica, formada por representantes de la Confederación Hidrográfica del Segura, así como de las Consellerias de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio y la de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca para consensuar la ubicación de la futura instalaciones de almacenamiento de agua anexas a la desaladora de Torrevieja.

Así lo ha confirmado el secretario autonómico de Medio Ambiente, Raúl Mérida, tras la reunión mantenida con los regantes afectados, “que son los que necesitan esas balsas, pero partiendo de una realidad, y es que desde hace años la normativa protege a la Sierra Escalona”, ha matizado Mérida.

En este sentido, Raúl Mérida ha afirmado que la CHS sabía desde 2023 que no podía ubicar una de las dos balsas contempladas en el proyecto de la desaladora de Torrevieja en suelo protegido, y ha remarcado que “no sólo es una irresponsabilidad, es una mentira continuada a regantes y ciudadanos”.

La Generalitat lamenta profundamente que la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) haya mantenido durante más de un año un proyecto inviable desde el punto de vista ambiental, al pretender ubicar parte del proyecto de la desaladora de Torrevieja en terrenos protegidos por la Red Natura 2000, lo que ha generado un bloqueo técnico y legal que ahora se pretende atribuir falsamente a la Generalitat.

De esta forma, como ha explicado el secretario autonómico, “la solución nos llevaría a un monte público, el monte Hurchillo, donde sí es posible instalar una balsa de esas características, además, el tema de la cota y de la gravedad se cumple y es similar a la planteada por la Confederación Hidrográfica del Segura”.

Por su parte, la directora general de Agua, Sabina Goretti Galindo, ha asegurado que por parte de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca “propondremos unos técnicos junto con los de la confederación, para elaborar un documento final que tiene que ser ya definitivamente una solución que sea efectiva y viable, acorde a todas las normativas que rodean el territorio”. En este sentido, ha destacado “la necesidad de coordinar este proyecto con la reutilización de las depuradoras de Orihuela Costa y Torrevieja”.

ASAJA propone ocupar terrenos de secano que hay en el área elegida

Esta iniciativa llega 24 horas después de que ASAJA Alicante mostrara su disconformidad con las ubicaciones propuestas para la instalación de la planta fotovoltaica que suministrará
energía a la desaladora de Torrevieja. El presidente de la asociación agraria alicantina, José Vicente Andreu, avisaba que “los emplazamientos propuestos por el Ministerio de Transición Ecológica vulneran fincas agrícolas protegidas” y que este proyecto constituiría «un disparate ambiental».

Para el dirigente agrario es «solo concebible como excusa para no conectar la desaladora con los canales del trasvase, hipotecando el futuro de la producción agraria».

La ubicación propuesta ocupa suelos de alta capacidad productiva, sostiene la organización, declaradas de interés nacional por la Ley 52/1980, de 16 de octubre, de Regulación del Régimen Económico de la explotación del acueducto Tajo-Segura.

Ante esta situación, ASAJA Alicante propone emplear suelos de secano que no cuenten
con protección ambiental según la normativa europea.
Y añade que “sí los hay disponibles en el área elegida; lo único que hace falta es analizar mejor el territorio”.

“Es un despropósito tras otro”, valora Andreu, que «forma parte de una larga lista que llevamos soportando los agricultores alicantinos, como la aplicación de unos caudales ideológicos, que no ecológicos, que se usan como ariete para reducir el agua que se trasvasa a la cuenca del Segura, sin beneficiar a nadie a cambio. Otro ejemplo más es la falta de voluntad real de realizar las infraestructuras hídricas necesarias como las tuberías que lleven el agua desalada a todos los regantes, proponiendo un proyecto no ejecutable desde el punto de vista ambiental».