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La Concejalía de Sanidad del Ayuntamiento de Elche ha firmado un decreto por el que notifica a la Cofradía de la Oración en el Huerto que no autoriza el uso de estorninos en los desfiles procesionales de Jueves y Viernes Santo de este año porque, según un informe, “pueden padecer sufrimiento”.

El trono del paso de la Cofradía de la Oración del Huerto representa un huerto típico ilicitano, en el que figuran un olivo, un granado (árbol frutal), un naranjo, un limonero y, como elemento central, la palmera, donde cada año se colocan los estorninos en un arnés junto a las hojas.

Según un comunicado del Ayuntamiento ilicitano, el edil de Sanidad, Carlos Sánchez, fundamenta el decreto por el que no autoriza el empleo de estas aves a esa cofradía en un informe pericial independiente realizado por un veterinario a petición de la Concejalía del área, ya que existían dos documentos anteriores con opiniones contrapuestas.

En ese informe pericial se indica que las aves “pueden padecer sufrimiento, angustia y estrés”, a pesar de que “el origen de los animales está debidamente acreditado y es totalmente legal, su mantenimiento se realiza en perfectas condiciones, con buen trato, y el sistema de fijación a la palmera en el trono no debe causarle lesiones y está autorizado”.

Algunos colectivos como la asociación de veterinarios AVATMA, la plataforma La Tortura No es Cultura (LTNEC) y la Asociación Animalista Contra el Maltrato de Elche (AACME) han solicitado en los últimos años la prohibición del uso de estas aves vivas, al considerar que supone un “sufrimiento emocional y físico” para ellas.

Durante la pasada Semana Santa tuvo lugar una protesta que cortó unos minutos el paso del trono de la citada cofradía en la procesión general del Viernes Santo, en la que una decena de activistas reivindicó la liberación de las aves.

La Cofradía de la Oración en el Huerto siempre ha defendido que, desde su fundación, ha llevado en la palmera a estas aves colocadas en un arnés y no atadas por las patas, y sostiene que “han sido criadas en cautividad” y que “durante el año reciben el cuidado y atención por parte de los cofrades, manteniéndolas en perfectas condiciones”.