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lunes, febrero 9, 2026

Uno de cada tres hogares recurre al crédito: el valor de los micropréstamos en la economía doméstica

Descubre qué son los micropréstamos y cómo pueden ayudarte en situaciones de liquidez inmediata y gastos inesperados.

En el sector de los préstamos en España crece la atención hacia los productos de importe reducido y de rápida concesión. Son mecanismos pensados para cubrir necesidades inmediatas, desde la falta puntual de liquidez hasta los gastos inesperados que afectan a las familias. Los minicréditos se utilizan en este caso como un recurso integrado en la oferta financiera, siempre condicionado a criterios de responsabilidad y a la transparencia de las condiciones.

El valor de los minicréditos en la vida cotidiana

Según los datos del INE, la renta media per cápita en la Comunidad Valenciana es de 13.374 euros anuales, frente a una media nacional de 14.807 euros. Esta diferencia reduce el margen disponible para afrontar gastos imprevistos. La evolución de los salarios no ha compensado el aumento del coste de la vida, en particular de los alquileres, y la capacidad de ahorro de los hogares resulta limitada.

Con un presupuesto tan ajustado incluso importes reducidos pueden volverse difíciles de asumir. Además de las emergencias, entre las necesidades más habituales figuran los pequeños gastos domésticos y la búsqueda de liquidez inmediata para atender compromisos cotidianos. Las familias suelen tener que adelantar costes escolares no previstos, como libros o material para el inicio del curso, cubrir gastos de mantenimiento de la vivienda o afrontar reparaciones del automóvil indispensables para la movilidad laboral. También las facturas energéticas, con oscilaciones significativas entre verano e invierno, pueden generar presiones repentinas sobre el presupuesto familiar.

Los minicréditos se solicitan para cubrir estas necesidades con plazos de concesión rápidos. No sustituyen al crédito bancario, pero constituyen una herramienta complementaria cuando los ingresos mensuales no alcanzan para afrontar un imprevisto. Su sostenibilidad depende de la claridad de las condiciones aplicadas. Tipos definidos, plazos compatibles con las entradas de dinero e información accesible permiten un uso responsable y reducen el riesgo de nuevas presiones económicas.

La importancia de la transparencia en los préstamos personales

Las operaciones de crédito de pequeño importe se han extendido como instrumento de apoyo rápido, pero su utilización exige una claridad absoluta. Las familias que recurren a un préstamo 200 € solo dni u otras fórmulas de microcrédito deben contar con información precisa sobre la TAE, los posibles gastos adicionales y los plazos de devolución.

Los informes del Banco de España destacan que la falta de transparencia en las condiciones contractuales es una de las principales causas de conflicto entre intermediarios y consumidores. Las dificultades no derivan tanto del importe como de la legibilidad de las cláusulas y de la existencia de costes no evidentes. Cuando la documentación no es clara o los gastos se indican solo de manera parcial, lo que nace como un apoyo inmediato puede transformarse en una carga pesada para el presupuesto familiar.

La normativa europea y española sobre crédito al consumo establece instrumentos específicos para proteger a los solicitantes. Entre ellos figura el documento informativo estandarizado SECCI, que debe entregarse al cliente antes de la firma y que recoge de forma sintética tipo de interés, gastos y condiciones principales. El consumidor dispone además de un derecho de desistimiento de 14 días naturales sin penalizaciones y sin obligación de justificación, devolviendo únicamente el capital y los intereses devengados.

La función de los minicréditos conserva su valor solo si la sencillez del procedimiento se acompaña de reglas claras. Tipos expresados de forma comprensible, costes accesorios declarados con antelación y plazos proporcionales a los ingresos son elementos imprescindibles para mantener la utilidad del instrumento y limitar los riesgos de sobreendeudamiento.

Según la Encuesta Financiera de las Familias elaborada por el Banco de España, alrededor del 30% de los hogares españoles ha recurrido a préstamos o créditos en los últimos doce meses. Una proporción creciente corresponde a importes reducidos, a menudo vinculados a necesidades cotidianas, lo que confirma que el crédito de pequeña cuantía constituye un componente estructural de la gestión económica familiar.

En caso de controversias, los consumidores pueden presentar reclamación ante el servicio de atención al cliente de la entidad financiera y, si la respuesta no resulta satisfactoria, ante el Servicio de Reclamaciones del Banco de España. Se trata de un procedimiento gratuito que emite un dictamen motivado y refuerza las garantías a disposición de las familias que recurren a préstamos de pequeño importe.