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domingo, febrero 22, 2026

Tratado de Schengen: el propósito de un tratado internacional por y para la seguridad del flujo de viajeros

La cooperación Schengen fortalece su visión y ajusta normas para la seguridad de las naciones pertenecientes a la Unión Europea y sus visitantes.

La propuesta del «espacio Schengen» se considera un plan operativo y resiliente, el cual fue inicialmente firmado en Luxemburgo el 14 de junio de 1985.

En vigor desde 1995, se establece un espacio común llamado “Acuerdo de Schengen” para que toda persona que haya entrado por una frontera exterior o resida en uno de los países que forman parte de este convenio, pueda circular legal y libremente, ya que la visión que se tiene con el acuerdo, se inclina principalmente a garantizar que el restablecimiento de los controles en las fronteras interiores siga siendo una medida de último recurso.

¿Por qué la mayoría de los países de la Unión Europea pertenecen al acuerdo Schengen y aún hay una minoría que no es parte de él?

Los países pertenecientes al acuerdo Schengen constituyen un territorio al cual denominan “espacio Schengen”, 22 de los 27 países miembros de la Unión Europea, son parte de este tratado: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa y Suecia. Mientras que, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, (que no pertenecen ni son miembros de la Unión Europea), llegaron a un acuerdo para formar parte del espacio Schengen.

La llamada Cláusula de exclusión voluntaria, es una excepción a la legislación de la Unión Europea, aplicable para los 27 estados miembros de esta organización. De los cuales por ejemplo a Irlanda, no le permitió ser parte del acuerdo Schengen, pero sí ser parte de la cooperación policial y judicial en lucha contra el tráfico de estupefacientes, al igual que al Reino Unido cuando pertenecían a la Unión Europea. Entretanto en Bulgaria, Croacia, Chipre y Rumania, (que igual forman parte del acuerdo Schengen), siguen llevando a cabo los controles operativos en sus fronteras interiores.

Ylva Johansson, la comisaria de Asuntos de Interior, ha comentado: “La pandemia ha demostrado claramente que el espacio Schengen es clave para nuestras economías y sociedades. Mediante nuestras propuestas de hoy velaremos por que los controles fronterizos se introduzcan como último recurso, sobre la base de una evaluación común y solo durante el tiempo que sea necesario. Proporcionamos a los Estados miembros las herramientas para

abordar los retos a los que se enfrentan. También velamos por una gestión conjunta de las fronteras exteriores de la Unión Europea, incluso en situaciones en que los migrantes se instrumenten con fines políticos”.

¿Qué cambia para los residentes europeos y los extranjeros que visitan a partir de 2023?

Se espera que el tratado de Schengen, promueva fomentar el recurso a medidas alternativas a los controles en las fronteras interiores y velar las razones en caso que resulte ser necesario llevarlos a cabo en cierto plazo. Algunas de estas medidas son:

– Procedimiento más estructurado para cualquier restablecimiento de los controles en las fronteras interiores con más garantía.

– Limitación del efecto de los controles en las fronteras interiores en las regiones fronterizas.

– Lucha contra los movimientos no autorizados dentro del espacio Schengen

– Apoyo a los Estados miembros en la gestión de situaciones de instrumentalización de la migración

Un ejemplo de los cambios que aplican para extranjeros, en este caso provenientes de Latinoamérica, es que a partir del año 2023 países como Argentina, Venezuela, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y México también necesitarán tramitar un permiso llamado ETIAS (Sistema de Información y Autorización de Viajas, según sus siglas en inglés). El ETIAS no será un visado, sino un permiso para mejorar la seguridad fronteriza de los países miembros de la Unión Europea.

Los ciudadanos que viajan desde países como: República Dominicana, Cuba, Ecuador, Guyana, Haití, Jamaica, Belice y Surinam, no deben tramitarlo ya que en ese caso, sí deben presentar un visado.

¿Entonces se necesitará algún tipo de visado para ingresar al continente Europeo?

Así como en el caso de Españoles, que si se quiere viajar a Norteamérica, es necesario tramitar el procedimiento ESTA para Estados Unidos, el cual su validez del ESTA para Estados Unidos es de dos años. Futuros visitantes hacia Europa para el 2023 deberán entonces recurrir al sistema ETIAS, el cual la Unión Europea estipula que el periodo de validez será de 3 años consecutivos a partir de la fecha de aprobación o hasta el vencimiento del pasaporte del solicitante.