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Varios terremotos de 4,3 y 4,2 sacuden Granada durante la noche

Los granadinos han salido a la calle ignorando el toque de queda ante el temor de que puedan producirse nuevos temblores.

Granada está sufriendo una noche de terror con terremotos intermitentes que han oscilado hasta el cierre de esta redacción entre los 2,7 y 4,3 grados  en la escala de Richter. Los seísmos de este martes por la noche han tenido su epicentro en Santa Fe, Atarfe y Cúllar Vega.

La Junta ha activado el nivel de preemergencia. Lo preocupante es que no es el primer terremoto que sufre Granada en la última semana, sino que van más de 150 desde el mes de diciembre y sus habitantes no saben cuándo podrán sentirse seguros.

Una cadena de terremotos desde diciembre

Según el Instituto Geológico Nacional, desde principios de diciembre de 2020 se están registrando una serie de terremotos superficiales al noroeste de la ciudad de Granada, en el entorno de las localidades de Atarfe, Pinos Puente y Santa Fe. Se trata de terremotos superficiales, con una profundidad menor de 10 km, de magnitudes mayoritariamente menores de 2,5.

El terremoto principal de magnitud Mw 4,4 del 23/01/2021 ha sido sentido con una intensidad máxima de V-VI en Atarfe, indicando con ello que en la mayor parte de la localidad el movimiento del suelo fue de intensidad V y en una zona muy concreta fue VI. El IGN ha recibido unos 6400 cuestionarios a través de la página web y aplicación móvil del IGN desde entonces.

Hasta el momento se han registrado algunos daños no estructurales, como grietas en el enlucido, además de numerosas caídas de objetos en varias construcciones dentro de la zona epicentral. Los edificios con daños más generalizados (los correspondientes a intensidad VI) se encuentran muy localizados en la zona del Instituto de Educación Secundaria Vega de Atarfe, que era una antigua laguna (“Charca de la Rana”), posteriormente rellenada para su urbanización. Este hecho podría explicar que los daños sean mayores aquí que en el resto de Atarfe. Los mayores daños observados en Atarfe han sido la caída de falsos techos, caída de azulejos y fisuras en los encuentros entre el sistema estructural (pórticos de hormigón) y los cerramientos exteriores o las divisiones interiores. Además de los daños en los edificios, los efectos observados en otros elementos, como son la caída de objetos (libros, vajillas, etc.) o la dificultad de algunas personas por mantener el equilibrio, son también coherentes con la intensidad V-VI.

En la provincia de Granada han ocurrido importantes terremotos a lo largo de la historia, siendo la cuenca de Granada la más activa sísmicamente. El más antiguo del que se tiene constancia ocurrió en 1431 al sur de Granada que tuvo una intensidad macrosísmica de VIII-IX produciendo grandes daños en la Alhambra y el más virulento el de 1884 en Arenas del Rey, que alcanzó una intensidad de IX-X produciendo 839 víctimas mortales. También destacan los terremotos de 1531 en la cuenca de Baza con intensidad VIII-IX y el de 1804 en la cuenca de Dalías con intensidad VIII-IX, que produjo gran destrucción en Dalias, Berja y Roquetas y 407 víctimas.

En el entorno de los actuales epicentros, enmarcados dentro de la cuenca de Granada, en época pre-instrumental destacan con intensidad máxima de VIII la serie sísmica de 1806-1807 en Pinos Puente y el terremoto de 1911 en Santa Fe, y con intensidad máxima de VII el terremoto de 1918 en Atarfe (Figura 10b). Más recientemente, ya en época instrumental, el mayor terremoto superficial ha sido de magnitud 5,0 en 1956 en Purchil con intensidad máxima VII-VIII. Cabe destacar también los terremotos de Atarfe y Santa Fe de 1986 y 1996 respectivamente, ambos de magnitud entorno a 4,0 e intensidad máxima de V. No obstante, los mayores terremotos de la época instrumental han sido los de tipo profundo de Granada de magnitud 7,8 en 1954 y de Mw 6,3 en 2010, los cuales debido a su profundidad no produjeron daños.

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