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La excelencia de un aroma: ¿dónde buscar un grano de café de calidad?

Orígenes, variedades, acidez y todo un sinfín de especificaciones marcan la diferencia, por eso es importante saber dónde comprar esa calidad

Dicen los expertos que la memoria olfativa es el tipo de memoria más primario y tiene una gran conexión con nuestras emociones. Por eso, su poder puede generar un sinfín de sensaciones capaces de transformar un momento y una realidad.

Y entre la infinidad de aromas que conforman el día a día de millones de personas, quizás uno de los más cotidianos es el del café. En grano, recién molido, acabado de preparar, humeante…un sello de identidad tan sutil y a la vez tan poderoso que sin darnos cuenta marca y determina elecciones.

Escoger un bar “porque allí el café es muy bueno” o finalizar una comida con ese sabor último que puede engrandecer o hundir la selección culinaria previa son detalles que en ocasiones pasan desapercibidos pero que para quienes saben, llevan o no a buscar la excelencia y a destacar.

Orígenes, variedades, grados de acidez…y todo un sinfín de especificaciones conocidas solo por expertos paladares cafeteros se resumen muchas veces en un “me gusta” que puede ser tan intenso que marque la diferencia.

Sin embargo, hoy en día, y pese a apreciar ese valor muchas veces surge una duda: ¿dónde comprar café en grano de calidad?.

Encontrar el proveedor que más se ajuste a una decisión tan compleja y determinante como cotidiana es como evocar esa memoria olfativa y trasladarnos a aquel instante determinado.

Hace poco, una amiga me hablaba precisamente de la frustración que supone la pérdida del olfato y más para alguien como ella que le gusta la cocina. Y entre los olores que echó de menos cuando empezó a detectar esa sintomatología asociada al COVID, que afortunadamente pudo pasar en casa, comentaba lo raro que se le hacía ese “no oler nada”.

En mi caso, confieso que afortunadamente, por el momento mi olfato y mi paladar creo que siguen bastante operativos. En la verdulería de mi barrio, mi verdulera sabe que me gustan los tomates de temporada cuando “huelen y saben a tomate de verdad” y entre mis recuerdos olfativos y auditivos, curiosamente retengo en mi memoria algunos aromas  inconfundibles, entre ellos el del café recién molido de la calle donde estaba la tienda en que mi madre lo compraba.

Recuerdo esa peculiar mezcla de olores, el ruido de los granos al caer en la moledora cuando las clientas lo pedían molido, la potencia sonora de aquellas máquinas y sobre todo el rastro del aroma que se quedaba en el ambiente.

Pedacitos de esa memoria olfativa que cada día nos acompaña y que merece en el presente y en el futuro saber escoger. Buscar y descubrir el secreto que marca diferencias y hace especiales los momentos. Compartir, ofrecer y saborear un buen café, no tiene precio. ¿De verdad aún no sabemos dónde encontrar el origen tan sencillo y complejo de un placer tan cotidiano?        

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