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Jaime Albero: «Hemos cumplido el 80% de lo prometido a pesar de la pandemia»

Jaime Albero, alcalde de Sant Joan d'Alacant hace un balance de sus seis años de gestión al frente del consistorio local.

El alcalde de San Joan d’Alacant, Jaime Albero, pronto dejará su cargo como primer edil y hace un balance de su legislatura y explicar cómo ha sido gobernar una etapa de seis años donde el coronavirus se ha convertido en protagonista.

Ha presentado desde el inicio de legislatura como un trabajo de seis años y no de dos, es decir, con una tendencia a largo plazo. ¿Qué balance personal hace de estos seis años?

Lo que había que marcar primero era cuáles eran los objetivos a partir de 2015. Partíamos de una situación en la que teníamos alrededor de 17 millones de euros de deuda y la controversia de la UCAM. Realmente, teníamos enquistados todos los problemas del municipio que nos habían marcado los programas electorales de los últimos 15-20 años, como el tema del centro de salud, colegios, institutos, etc. Nosotros marcamos un nuevo rumbo que de hecho había gente que en la campaña del 2015 decía que era muy difícil conseguir, ya que eran muchos los objetivos que definimos y nos acusaron de que estábamos engañando a la gente.

Yo creo que además de que faltan varias cosas por conseguir, que lógicamente exceden de nuestras competencias, porque hay algunos asuntos que sin permiso de un Ministerio no puedes hacer nada como por ejemplo en la cubierta de las autovías, o sin financiación de una Conselleria, no puedes llevar a cabo un proyecto, que son los dos proyectos que se han quedado en el tintero. Salvo esas dos cosas, lo hemos hecho prácticamente todo o sabemos que se va a finalizar. Desde El Tram hasta la finalización del Nou Nazaret. Las obras ya han comenzado, ya están las grúas y ya está hecho el colegio de Los Romeros. Además, empezarán en breve las obras del Berlanga, de la parcela donde van a ir…

Además, hemos bajado la deuda hasta el punto incluso que podemos endeduarnos, que es como estamos ahciendo ahora las inversiones que son necesarias para arreglar las calles, las aceras. Creo que es un balance positivo y más teniendo en cuenta que hemos cumplido un 80% de lo previsto en 2015 con una pandemia de por medio que nos ha afectado a todo. Estoy muy satisfecho, de hecho, estoy francamente orgulloso de nuestro trabajo.

Desde un punto de vista más personal, ahora que es el momento de ceder la vara de mando, ¿cómo te sientes, con qué sensación te vas?

Estar en la alcaldía te permite, gracias a la gente que tienes alrededor, que a nivel personal, el sacrificio que conlleva la alcaldía sea muy grande al estar 24 horas los 7 días a la semana los 365 días del año y eso no te digo yo que pase factura, pero sí. Porque llegas exhausto a los pocos momentos que tienes de descanso. Lo he hablado también con otros compañeros que son alcaldes o alcaldesas y coincidimos en que hay momentos en los que tienes mucha actividad.

Al final, lo que importa es que esto se hace como un servicio al municipio, es cierto que renuncias a cosas pero para servir a los demás. Al final, es lo que tiene que tener presente cualquier persona que se presente a cualquier cargo público. Como máxima autoridad te tienes que poner el último de la cola, aunque eso conlleve a una serie de renuncias personales.

¿Cuál sería la «espinita clavada» de esta etapa?

No muchas, porque yo había hecho un planteamiento de este primer y segundo mandato de hacer todo lo posible en el menor tiempo, consiguiendo el máximo de financiación y trabajando por una comunicación con la Administración más fácil. Aunque hay trámites que no hemos podido agilizar porque no depende del Ayuntamiento como la contratación de más efectivos.

Como tenemos una tasa de reposición tan baja, los trabajadores que fallecen o jubilan, no siempre hemos podido reponer esas bajas. De hecho, ahora mismo somos 12 personas menos que hace 6 años y aun no hemos podido reponer ese déficit. Por lo cual, la Administración sigue teniendo una falta de agilidad que hasta que no haya un cambio profundo en las administraciones públicas y Ministerio, y con ello, nos quiten la tasa, no se podrá mejorar. También hemos intentado aligerar la carga burocrática pero no hemos sido capaces.

«Yo pensaba que si todo va bien, sería alcalde hasta 2021 o si todo va mal, hasta 2023»

Precisamente hace ahora un año cuando más planeaba la sombra de una posible moción de censura entre PP, Ciudadanos y VOX. ¿Ha afectado en la confianza con Ciudadanos?

A mí me parecía absurda, pero sí que es cierto que estaban hablando. De hecho, ya se ha visto las derechas como han estado actuando en los últimos años como en Murcia, Madrid o en La Torre. También es marca de la casa conseguir el poder «a golpe de talonario» que parece ser lo que están consiguiendo en algunos sitios… Las mociones de censura creo que se tienen que ver firmadas. A mí, cuando me decían en el registro municipal «vamos a hacer una moción», pues, «ellos sabrán».

Yo pensaba que si todo va bien, sería alcalde hasta 2021 o si todo va mal, hasta 2023. Finalmente, las cosas han ido bien, a pesar de toda la presión que tuve para salir y saltar, para montar el cirio y decir que se había roto el pacto, y tal… Yo aguanté bastante bien la presión pero es que la gente me subestima bastante en ese porque intentan provocarme. Ahora lo estamos viendo con VOX que me están denunciando por hablar en valenciano en los plenos… Pero al final, no hay que entrar en esas provocaciones porque lo que hacen es bajar el nivel de la política. Aquí no estamos para discutir.

¿Cómo ha sido tu experiencia de gestionar la pandemia, cómo viviste esa etapa?

Bueno, para mí ha sido bastante duro porque una de las víctimas de la pandemia fue mi abuela que falleció en enero, por eso se ha sumado la presión personal con el nivel de representación.

Pese a que teníamos avanzada la administración electrónica, no estábamos preparados para pasar al teletrabajo. Supuso una dificultad no sólo por la pandemia sino por el cambio de forma de trabajo de todos la plantilla del Ayuntamiento.

continuaremos haciendo las políticas socialistas que hagan que Sant Joan d’Alacant sea la población con la mayor actividad dinámica de toda la comarca de l’Alacantí.

¿Cómo serán las fiestas post-pandemia?

No lo sabemos, pese a que ya está permitido ir sin mascarilla no sabemos que podremos hacer con las aglomeraciones. Sí que hemos desarrollado un plan de emergencias y aprobaremos el miércoles la agrupación de Protección Civil para apoyar a la Policía Local.

¿Cuales son los objetivos políticos para los próximos 2 años?

El PSOE somos 7 concejales y Ciudadanos son 4 concejales. El equilibrio se dio el 26 de mayo cuando la gente votó el 26 de mayo. Que cambie el alcalde no quiere decir que cambie la política del ayuntamiento que será de marcado carácter social y de servicio público. Seguiremos liderando la política local porque tenemos el acuerdo de no tocar nada salvo la alcaldía.

Hemos pasado ahora la mitad del «matrimonio» y «renovaremos los votos». Las competencias se quedarán como están salvo que alguien renuncie. Conforme más estable sea el gobierno mejor para todo. Nosotros continuaremos haciendo las políticas socialistas que hagan que Sant Joan d’Alacant sea la población con la mayor actividad dinámica de toda la comarca de l’Alacantí.

Nosotros continuaremos con el desarrollo del tejido productivo, la apuesta por los servicios públicos y la protección de los más vulnerables.

¿Qué consejo le darías a Santiago?

Hablo con Santiago fluidamente porque nos conocemos desde el colegio. Lo que tiene que hacer es lo mejor para Sant Joan d’Alacant y no dejarse presionar. Ser honesto, coherente y no dejarse presionar implica tener respuesta de algunos lobbies que han marcado anteriormente la política de esta localidad. Un alcalde está aquí para hacer un Sant Joan mejor que el que se encuentra.

Ser alcalde es un punto y a parte, un punto y final…

Dos años en política es mucho tiempo. Teniendo en cuenta que las cosas han cambiado mucho tras la pandemia y necesitamos un momento de calma y reflexión para preparar un camino para el futuro, esté yo en él o no.