fbpx

Un hombre de 48 años se quita la vida tras ser desahuciado en Fuerteventura

El hombre de 48 años, nacido en Moldavia pero residente en España terminó este viernes con su vida después de ser desahuciado de su vivienda

Un hombre se quitó ayer la vida en el municipio de Puerto del Rosario Fuerteventura, después de haber sido desahuciado por orden judicial de la vivienda de alquiler donde residía. Una persona que paseaba por la calle Virgen de la Peña, una de las zonas comerciales de la ciudad, descubrió ayer el cadáver el sótano de un edificio de comercios y alertó a la Policía.

El ciudadano se colgó de la barandilla del sótano del edificio donde residía después del desahucio, situado en la calle Virgen de la Peña. El cuerpo se encontró alrededor de las 10.00 horas, cuando los comercios próximos abren sus puertas.

Consecuencias sociales de la covid-19

Las consecuencias sociales de la covid-19 provocaron ayer una nueva desgracia en Fuerteventura. A las defunciones por el virus se sumó una muerte más provocada por un desahucio, una persona que quedó atrapada por los efectos económicos de la crisis sanitaria. “Una muerte que no debió de haberse producido”, señaló en este periódico un conocido del ciudadano moldavo.

El hombre fue identificado como I. C. de 48 años y de nacionalidad moldava, aunque llevaba años residiendo en la isla de Fuerteventura. Era una persona conocida popularmente como El Ruso y se dedicaba a realizar reparaciones en hogares, desarrollando trabajos de albañilería, fontanería o electricidad, entre otras funciones.

El pasado jueves la comitiva judicial tocó a la puerta de su vivienda, situada en la calle Cervantes, donde vivía solo para ejecutar la orden. El propietario del inmueble había presentado una demanda en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Puerto del Rosario por impago de doce meses de alquiler que El Ruso no pudo afrontar por haber sido afectado por la crisis económica de la covid-19 al no poder ejercer su trabajo durante la duración de la pandemia.

Después de activarse la alarma de la aparición del cadáver se trasladaron hasta la zona del hallazgo varios vehículos del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), agentes de la Policía Local y Bomberos de Puerto del Rosario y miembros de la Policía Judicial de la Comisaría de la capital, quienes pudieron comprobar que el cuerpo no tenía signos de violencia.

Este virus le ha quitado el trabajo y la vida

Un conocido del Ruso, que pidió mantener el anonimato, lo definió como “una buena persona y muy trabajadora. Este virus le quitó el trabajo y la vida“, aseguró. También, añadió que “con la pandemia y los problemas que ha generado, no tenía trabajo y no pudo pagar el alquiler”.

“Nosotros lo ayudábamos en algunas cuestiones, en concreto con alimentos y un poco de ropa, y estaba muy agradecido, pero su desesperación por haber sido lanzado a la calle ha acabado en tragedia. No pudo soportar esta situación. La angustia le pudo más. Quienes le tratamos solo podemos tener buenas palabras. Era buena gente” ha añadido.

Artículos relacionados

CatalanSpanish