Puig

El presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez, se reunió ayer por la mañana en Valencia con el president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, con la finalidad de abordar asuntos de interés para los intereses de la provincia, entre los que destacan el agua, la lengua y los proyectos estratégicos de futuro.

Sánchez, quien ha agradecido a Puig su cortesía en “esta intensa jornada de trabajo, importante para los intereses de los alicantinos”, ha apuntado que se han puesto sobre la mesa asuntos trascendentales para el territorio en materia de infraestructuras y de iniciativas trascendentales que necesita la provincia.

Hemos acordado disponer un representante de cada una de las dos administraciones para crear un espacio de diálogo que será positivo, ya que queremos transmitir a los ciudadanos que ambas instituciones trabajamos con un mismo objetivo, que es el de mejorar la calidad de vida y las oportunidades de las personas”, ha concretado Sánchez, quien además ha avanzado que “obviamente hemos hablado del tema del agua, porque nos preocupa profundamente la situación en la que se encuentran nuestros regantes con esta sequía, una de las más dramáticas que vive el sureste español en los últimos 30 años”.

Por otra parte, ambos responsables han abordado también el tema lingüístico del que el presidente de la Diputación ha avanzado que le ha pedido a Puig que agote todos los esfuerzos por intentar llegar a un acuerdo y al máximo grado de consenso con el Partido Popular. Según César Sánchez, el dirigente del Consell se ha comprometido a intentarlo y, además, le ha trasladado que “forma parte ya de su posicionamiento, porque quiere conseguir un acuerdo con cuantos más partidos mejor”.

Otra de las cuestiones a las que ambos han dedicado parte del encuentro, que se ha prolongado durante algo más de una hora, ha sido la de impulsar proyectos estratégicos como la digitalización, un asunto que, tal y como ha indicado el mandatario alicantino, “es muy importante y necesario que llegue a las zonas rurales, que la gente que vive en los pueblos pequeños tenga oportunidades de futuro y que las empresas ubicadas en ellos puedan ser competitivas”.

En este punto, el responsable del Gobierno Provincial ha recordado que el ochenta por ciento de los poblaciones alicantinas tienen menos de 10.000 habitantes y que buena parte de las personas residentes en la provincia lo hace en localidades, por lo que “tenemos que dotarlas de la mayor competitividad posible y de las mayores oportunidades”.

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